Lunes 21 DE Septiembre DE 2020
Salud

Médico neumólogo habla sobre su experiencia combatiendo el COVID-19 en España

El profesional aseguró que el primer error fue no tomar las medidas sanitarias a tiempo.

Fecha de publicación: 23-06-20
Doctor Juan Bertó Botella durante la conferencia.
Por: Claudia Ramírez elPeriódico

El complejo de atención médica Multimedica Vista Hermosa, TecniScan y la Fundación Guatemalteco-Americana de Cirugía Ortopédica (Fundaorto), organizaron en conjunto una conferencia en línea con el doctor español Juan Bertó Botella, especialista en Neumología en la Clínica Universitaria de Navarra, España.

Bertó Botella habló sobre su experiencia combatiendo el COVID-19 e indicó que en España el primer caso se reportó el 31 de enero en La Gomera, localizada en las Islas Canarias, por lo que en febrero comenzaron a registrar más casos hasta que el 26 del mismo mes ya existían contagios en Barcelona, Madrid y Andalucía.

El médico señaló que al 10 de abril, ya presentaban 160 mil casos positivos de COVID-19. “Llegar a esa cantidad de casos en tan poco tiempo fue devastador, porque teniendo el caso de Italia tan cerca, en España no tomamos las medidas sociosanitarias adecuadas, es decir, menospreciamos el virus” expresó Bertó.

Según el neumólogo español, su primer error en el país fue no tomar las medidas sanitarias a tiempo ya que esto ocasionó, que como en muchos países, llegaran a un colapso en el sistema de salud.

Asimismo, aseguró que como consecuencia de este colapso en las unidades de cuidados intensivos y de la falta de medidas como el distanciamiento físico, para mediados de abril ya registraban cifras como 1 mil fallecidos por día.

“Este virus cuando provoca patología grave, provoca un síndrome distrés respiratorio, cuyo principal tratamiento es el soporte ventilatorio”, indicó el salubrista. Además agregó que si las unidades de cuidados intensivos, que es donde mayormente se utilizan los respiradores y ventiladores, se encuentran colapsadas es difícil salvarles la vida a todos los que necesiten este cuidado.

El doctor Juan Bertó, señaló que los síntomas más relevantes que presentaban los enfermos eran fiebre, tos, disnea, anosmia, ageusia, diarrea, artralgias y mialgias. El tratamiento para estos pacientes fue el soporte ventilatorio, fármacos y monitoreo constante, según Bertó.

A su vez, detalló los fármacos que utilizaron ellos en sus pacientes leve-moderado; Kaletra, Azitromicina, Cefalosporina y Heparina bajo peso molecular; y para los pacientes graves Tozilizumab, Metilprednisolona y Remdesivir (1).

Como parte de su experiencia también mencionó que la clínica tuvo que ser puesta a disposición del Estado para atender a todos los pacientes infectados con COVID-19.

De tener 60 camas de hospitalización convencional, siete camas de hospitalización para cuidados intensivos, siete camas para cuidados intensivos neonatales, pasaron a atender 157 pacientes diarios, 26 pacientes graves en las unidades de cuidados intensivos, y filas de espera cerca de 48 a 72 horas en Urgencias para darle una cama a los pacientes.

Bertó comentó que con ellos ningún médico dio positivo debido que cumplían turnos de 12 horas y descansaban 24 horas, “esto evitó que los doctores estuvieran expuestos por mucho tiempo seguido al virus”.

También agregó que para las fases de desescalada es necesario no bajar la guardia, mantener el confinamiento, que la desescalada sea gradual, es trascendental para los hospitales identificar los casos potenciales y aconsejó que el equipo de protección individual para los médicos es fundamental.

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