Jueves 5 DE Diciembre DE 2019
Salud

¿Qué es mejor, congelar o no las frutas y verduras?

Los alimentos congelados suelen ser una buena alternativa cuando no se consumen al poco tiempo de adquirirse.

Fecha de publicación: 25-11-19
Por: Redacción / Suplementos

Es cierto el mito que dice que las frutas y verduras congeladas contienen más vitaminas que en su presentación fresca. Muchas personas, que realizan diferentes tipos de rutinas de alimentación, hacen esta afirmación ¿pero es realmente cierto?

Las verduras y frutas congeladas suelen ser cosechadas y recolectadas en el punto óptimo de madurez y congeladas inmediatamente. En este proceso se pierden muy pocos nutrientes. Normalmente, estos procesos se realizan cuando los productos tienen que recorrer largas distancias.

Algunos alimentos, como los pimientos, las judías verdes, el brócoli, la coliflor, las espinacas y los cítricos, ricos en vitaminas, especialmente vitamina C, si se exponen de manera inadecuada a la temperatura, o si son expuestos durante mucho tiempo al sol, pueden perder sus nutrientes. Por eso es recomendable que si no se consumen al poco tiempo de comprarse es mejor refrigerarla, para que mantengan gran cantidad de nutrientes.

Un estudio del National Center for Biotechnology Information, publicó que un bol con frambuesas y arándanos congelados, después de tres semanas en el congelador presenta una calidad nitritiva, incluso superior, que en la variante fresca. La clave es mantener los alimentos congelados siempre en frío. Esto significa que se debería transportar los productos congelados a casa lo más rápido posible en una bolsa isotérmica.

La cantidad de vitaminas y minerales en las frutas y las verduras también depende de la forma en que se consumen. Las verduras deberían cocinarse al vapor en vez de hervirlas directamente. O pueden comerse crudas en una deliciosa ensalada.

En una dieta equilibrada debe de combinar frutas y verduras frescas y congeladas. En el caso de las frescas, hay que tener en cuenta la temporada y el origen. Y que los productos que se refrigeren o congelen no sobrepasen el tiempo de este proceso porque también, con el tiempo, perderán sus nutrientes.