Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Salud

Fundaorto: el milagro de vida para miles de guatemaltecos

La Fundación se dedica a realizar implantes de rodilla y de cadera con tecnología de punta.

Fecha de publicación: 02-09-18
Por: Julia Corado elPeriodico
Más noticias que te pueden interesar

Hace dos meses, Gloria Lisette Hernández Gutiérrez y María Cristina Sut Tocorá habían perdido la esperanza de volver a caminar porque afrontaban problemas de cadera. Ellas son parte de una lista larga de pacientes que han sido atendidos por la Fundación Guatemalteco- Americana de Cirugía Ortopédica Avanzada (Fundaorto).

Hernández Gutiérrez cuenta que desde hace varios años sufre de artritis reumatoidea, pero el problema se agravó hace dos meses, antes de la operación, cuando ya no pudo caminar. Ambas caderas le fueron operadas en la Fundación. “Si no fuera por la ayuda de Fundaorto, no sé qué hubiera sido de mí. ¿De dónde iba a sacar dinero para operarme las dos caderas? Ya no tenía cartílago. Tenía mucha depresión. En su desesperación por verme en esa situación mi esposo me dijo: “M’ija” si no te operan en estos dos meses, voy a ir a empeñar la casa, aunque nos quedemos en la calle voy a hacerlo porque ya no podés seguir así: cuenta con lágrimas cuando recuerda el ofrecimiento de su esposo.

“El día que me llamaron para operarme sentía que se me salía el corazón”. Gloria cuenta que desde que ingresó, todos los cuidados de internamiento, alimentación, prótesis, entre otros corrieron por cuenta de la Fundación.

Los testimonios de agradecimiento continúan. María Cristina Sut Tocorá, de Santa Cruz Balanyá, Chimaltenango, sufrió por 35 años el problema. “Me paraba y me iba de lado porque el hueso ya no estaba en su lugar hasta que me hicieron trasplante de cadera”, menciona. María Emilia Hernández, a quien le hicieron una prótesis de rodilla debido a que sus cartílagos se encontraban desgastados, dice que trató de buscar ayuda pero la operación “no bajaba de Q80 mil”. A Rosa Rivera Márquez le operaron las dos rodillas.

Fundaorto: el milagro de vida para miles de guatemaltecos  “Pasé nueve años con dolor. Desde el 7 de mayo sucedió el milagro. Hace cuatro meses que renací”, dice. Luis Arturo Morán Batres se encuentra a la espera de que le operen la segunda rodilla. “Le vuelve la vida a uno. Hace dos meses me operaron y mi rodilla la siento como nueva.

Aquel dolor insoportable ya pasó a la historia”. Además de atender a adultos, Fundaorto también recibe a personas jóvenes. Rubia Margarita Valdez, de 16 años, dice que su sueño de caminar sin dolor se hizo realidad. Nació con un problema de su cadera.

Dos años antes le practicaron otra operación, que le ocasionó más dificultades. A su problema se sumó un caso de bullying, en el colegio donde estudiaba, por lo que su madre debió trasladarla en otro centro educativo.

Anabella Luján califica como ángeles a quienes le ayudaron a reemplazar ambas caderas, después de que padeció por cinco años el intenso dolor. Con anterioridad fue atendida en un centro hospitalario donde la empezaron a tratar por supuestos problemas de columna. Luján pide que se siga apoyando económicamente a Fundaorto para que ellos puedan seguir ayudando a personas de escasos recursos económicos.

Hilda Leticia López, con displasia congénita en su cadera izquierda, (cabeza femoral fuera de su posición normal) recuerda que estaba renuente a un tratamiento médico ya que por sus limitaciones económicas, pensaba que no era posible reunir el dinero para poder someterse a una operación.

Los pacientes piden que se brinde apoyo a la Fundación, debido a que muchas de las personas que son atendidas son de la tercera edad, a quienes por lo regular, según ellos, las dejan en el olvido o las abandonan.

Fundaorto es una organización privada, dedicada a ayudar a personas que padecen de osteoartritis para que puedan continuar caminando por medio de cirugías de sustituciones totales de rodilla y cadera, utilizando procedimientos accesibles para las personas más necesitadas y a la población en general empleando tecnología de punta. Fue fundada en 1999.

Los pioneros Guillermo Claverie, fundador de la entidad, explica que la tecnología para realizar implantes articulares es muy difícil de obtener en hospitales públicos, debido a la escasez de medios económicos en los hospitales nacionales. “Los implantes que se utilizan para las prótesis de caderas o rodillas tienen un precio muy elevado. En el tiempo que regresé de EE. UU. inicié mi entrenamiento y encontré el problema que persiste a la fecha, ellos tienen que pagar sus implantes que son extremadamente caros.

Actualmente un implante de cadera cuesta Q24 mil y el de rodilla entre Q13 mil y Q17 mil, lo que se hace inaccesible para la mayoría de la población”, cuenta. Expresa que junto al estadounidense James W. Scott, iniciaron la idea de la Fundación en 1999. Scott donaba 25 implantes al año y las operaciones las realizaban en un hospital privado.

“Poco a poco empezamos a crecer. En 2002 el Gobierno conoció de la obra y nos ofreció recursos del Estado”. En 2002 fueron incluidos oficialmente en el Presupuesto de la Nación, mismo que ha sido incrementado paulatinamente. El costo de operación por paciente es en promedio de Q55 mil. El Estado se ahorra el 50 por ciento debido a que los costos de la práctica de la cirugía son reducidos.

Si se trata de una prótesis de cadera, se les pide que se movilicen desde el día siguiente de ser intervenidos quirúrgicamente. En los casos en que las personas son operadas por artrosis, se les pide que se movilicen desde el mismo día. En caso de una fractura de pelvis, permanecen en reposo por seis semanas aproximadamente.

El compromiso de Fundaorto es atenderlas desde la primera consulta, cirugía, tiempo de hospitalización, hasta que considere necesario y se les da seguimiento al caso por un año.

Las prótesis que se utilizan son de titanio, material que es usado en centros médicos privados nacionales y extranjeros. “Uso el mismo material, no hay diferencia en el trato privado o fundación. Es la misma cirugía, la misma prótesis y el mismo tratamiento.

Me satisface ver que después de las operaciones, la gente vuelve a ser productiva, son totalmente capaces de desenvolverse de forma independiente”, menciona. Claverie cuenta que los mismos pacientes se han encargado de difundir la labor de la Fundación “de boca en boca”, lo cual aunado a que son referidos de los Centros de Salud de todo el país hace que mantengan un volumen de atención enorme.

“Es un gran honor para nosotros saber que nos refieren a los pacientes con mucha confi anza”, dice. Explica que tienen una excelente relación con las actuales autoridades de Salud, debido a que mantienen a la vista los resultados del manejo de los fondos que se aportan y a la vez informados acerca del cumplimiento de metas.

Guillermo Claverie Martínez También se ha sumado al equipo de galenos que atienden a los pacientes, antes durante y después de las cirugías. “se puede observar cómo la gente que prácticamente estaba inválida, se transforma en gente productiva en tres meses aproximadamente.

Claverie Martínez se especializó en cirugía reconstructiva y tumoral en el centro de veteranosde guerra de Taipei. “En Taiwán realizaban reconstrucciones de caderas y rodillas. La Fundación está establecida como centro de referencia, por lo que fue el motivo por el que decidí regresar al país a ayudar a la gente que más necesita”, dice.

Centro de capacitación Fundaorto se ha convertido en uncentro de capacitación para médicos guatemaltecos que estén interesados en aprender la técnica que es “muy linda pero muy compleja porque requiere mucho entrenamiento para que la curva de aprendizaje no sea donde tengamos conflicto por resultados no deseados”, explica.

Empezaron en 2008, pero fue en 2015 cuando “el Hospital General San Juan de Dios se abrió para que nosotros participáramos en el primer curso de reemplazos articulares, avalado por la Universidad de San Carlos”, explica. Residentes del San Juan de Dios y estudiantes de cuarto año del Hospital Nacional de Cuilapa, Santa Rosa participan en capacitaciones.

En 2019 se unirá el hospital Regional de Occidente , Quetzaltenango. “El interés mío es que se reproduzcan los resultados de la cirugía que se aplica en todo el mundo. Si se aprende bien,esta tendrá los mismos resultados de países como Taiwán, México o Estados Unidos”, dice.

Mientras que la Fundación ofrece de forma gratuita la capacitación por  tres meses, asistir al extranjero a un curso de entrenamiento representaría un gasto de un mil a tres mil dólares, explica  Claverie.

Etiquetas: