Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Salud

Células maravillosas

Fecha de publicación: 24-07-17
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Redacción Suplementos* – El tratamiento de enfermedades cancerígenas de la sangre y de enfermedades genéticas son los usos  médicos más exitosos en el que se involucran células madre hasta ahora, afirma Clara Gorodezky, Jefa de Inmunología e Inmunogenética del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico (Indre).

Sin embargo, agrega, también se usan para el tratamiento de quemaduras y el estudio del desarrollo de los humanos, de enfermedades y en prueba de fármacos.

“Si a un niño le da una leucemia o un linfoma, o cualquier otra enfermedad cancerosa de la sangre, ¿qué necesito? Quitarle todas esas células malas y remplazarlas por buenas, ese es el trasplante de médula ósea.

“Cuando un niño nace con un gen defectuoso o le hace falta un gen para producir anticuerpos, por ejemplo, tienes que remplazarlo, ¿qué hace?, lo trasplanta con células (madre) que sí tienen el gen”, aclara la científica.

En 1960 Donnall Thomas, investigador ganador del Premio Nobel de Medicina en 1990, hizo el primer trasplante de médula ósea.

“Hasta marzo del 2013 se registraron un millón de trasplantes de médula ósea realizados en el mundo”, comenta.

Para dicho trasplante se tienen que encontrar dos individuos genéticamente idénticos, la probabilidad para que suceda es 1 en 20 millones de personas.

Ahora, las investigaciones con células madres se dirigen hacia la búsqueda de la manera de hacer trasplante de médula ósea sin una compatibilidad genética idéntica, lo que buscan son terapias celulares que ayuden a que el paciente no rechace el trasplante.

Alfredo Varela, neurólogo, explica que otro campo estudiado es la generación de células IPCs, por sus siglas en inglés, las cuáles son células de organismos adultos a las que se les introducen genes que mantienen el potencial de dar lugar a cualquier otra célula y así se convierten en troncales inducidas.

“La idea de que éstas (IPCs) son las que tienen el mayor potencial de uso para tratar enfermedades deriva de dos razones, una: que es una fuente ilimitada de células que se pueden obtener de cualquier individuo adulto y la segunda es que las restricciones éticas para su uso son menores porque no provienen de embriones.

“Quien las desarrolló fue un investigador japonés, Shinya Yamanaka, a él y a otro colega se les confirió el Premio Nobel de Medicina en el 2012 por el estudio de las células IPCs”, explica.

¿Qué son?

Las células troncales, conocidas coloquialmente como madre, tienen el potencial de dividirse y formar tipos de células diferentes a partir de ellas mismas, explica Alfredo Varela, neurólogo.

“Se hace una analogía a un tronco de un árbol del que derivan diversas ramas y cada rama sería un tipo de célula diferente.

“Tienen la capacidad de dar lugar a otros tipos celulares a través del proceso de diferenciación”, asegura.

La diferencia entre las células troncales reside en el potencial que tienen. Las pluripotentes dan lugar a cualquier tipo celular de un organismo. Las multipotentes tienen un potencial menor de autoregeneración, solo dan lugar a algún tipo celular.

Las células troncales son las más primitivas y tienen todo el potencial para madurar hacia las diferentes células en sangre.

*Con información de Agencia Reforma.

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