Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
Salud

La fiebre, un mecanismo de defensa

Es idóneo que el pediátra atienda a los niños hasta que cumplan su mayoría de edad.

Fecha de publicación: 19-06-17
Más noticias que te pueden interesar

Redacción suplementos – No hay problema que produzca más angustia en los padres, que la fiebre, buscando asistencia médica lo más pronto posible o tratando por sus medios de solucionarlo.

“La fiebre es un mecanismo de defensa y en teoría, no debería combatirse, pues el organismo la produce para controlar los virus o bacterias que lo invaden. La mayoría de las veces, la fiebre es una respuesta a una infección”, comparte Federico Ranero Cabarrús, coordinador del área Pediátrica del Sanatorio El Pilar.

“Cuando un virus o bacteria ingresa al organismo, los glóbulos blancos reconocen al agresor.  Se multiplican y liberan una sustancia llamada Interleukina,  que a su vez, envía un mensaje al centro termoregulador, situado en el cerebro. Para elevar la temperatura corporal, se producen una serie de reacciones como: escalofríos y temblores leves.  Al elevarse la temperatura al nivel que el cuerpo necesita para combatir la infección, se produce todo lo contrario, sudoración y pérdida de calor”, agrega el especialista.

En el caso de infecciones virales, producen fiebre por un tiempo aproximado de tres a cinco días y la temperatura será irregular. En el caso de las infecciones bacterianas, generalmente es alta, hasta que el antibiótico inicie su efecto, en promedio a las 72 horas de iniciado el mismo.

“Cuando el niño tiene fiebre, tómele la temperatura.  No use el ‘manómetro’ (solo ponerle la mano en la frente). Los termómetros tradicionales son útiles.  Si lo hace en el recto, hay que ‘restarle’ medio grado a lo que marca.  En la axila, al contrario, hay que ‘subirle’ medio grado.  En la boca marca lo que tiene el paciente.  Los termómetros del oído, son muy prácticos, pero frecuentemente dan error en las lecturas. Los llamados de ‘papelito’ que se ponen en la frente, marcan pérdida de calor más que temperatura corporal y confunden mucho a los padres, pues marcan más de lo que  realmente tiene” afirma Ranero Cabarrús.

Es recomendable que si el niño es menor de un año, debe comunicarse con el pediatra para informarle sobre la fiebre. Muchas veces los padres creen que tiene fiebre muy alta y en realidad tiene apenas 38 grados. Hay que tomar en cuenta que lo normal es 37.5 grados Centígrados en promedio.

“El temor más grande que se tiene por la fiebre son las convulsiones febriles.  Estas hay de dos tipos: simple y compleja.  La primera, es la más común, generalmente hay antecedentes de familiares con convulsiones por fiebre. Ocurre en el momento del ascenso de la temperatura.

En el caso de las convulsiones complejas, éstas son focalizadas, es decir, se limitan los movimientos anormales a una extremidad o mitad del cuerpo. En ambos casos, el niño debe ser evaluado por su pediatra lo más pronto posible”, puntualiza el especialista.

Además de los medicamentos recetados por su médico pediatra, si los padres desean ayudar a bajar la fiebre, el experto recomienda “airear” al niño, con un periódico o revista, para hacerlo perder calor pero “no en forma brusca”, sino paulatinamente. Solamente con airear al niño, en cuestión de unos minutos, habrá bajado la fiebre alta, mientras le da tiempo al medicamento antipirético a actuar.

“No es recomendable dejar de bañar al niño por estar enfermo o con fiebre, esto solamente aumentará su irritabilidad, pues está acostumbrado a su baño diario. Báñelo cuando la fiebre este baja o normal, no cuando esté alta” finaliza.

Aspectos a tomar en cuenta:

> Hay que saber que las enfermedades no entran por la piel, sino por la vía respiratoria.

> No tiene sentido dejarlo de bañar y sobre abrigarlo.

> El subir y bajar de la temperatura se mantendrá activo, mientras la enfermedad este activa.

Si el niño es menor de un año, recomiendo comunicarse con su pediatra para informarle sobre la fiebre”.

Federico Ranero Cabarrús, coordinador del área Pediátrica del Hospital Nuestra Señora del Pilar.

 

¿Cómo controlar la temperatura?

  1. Darle muchos líquidos, se recomienda que tome agua, zumos, caldos e infusiones.
  2. Vestirle con poca ropa. Lo ideal es que el niño no pase calor.
  3. El primer medicamento para controlar la fiebre es el acetaminofén sin automedicar; consultar la dosis con el pediatra.
  4. Siempre tener a la mano un termómetro para cuantificar la temperatura e informar al pediatra.

 ¿Cuándo acudir con el doctor?

  • Si el niño tiene menos de tres meses de edad.
  • Cuando la fiebre dura más de 48-72 horas.
  • Si tiene de tres a seis meses y su temperatura supera los 39ºC o si tiene 40ºC con cualquier edad.
  • Al estar muy irritable o adormilado.
  • Si el niño tiene mal aspecto general o dificultad para respirar.
  • Al aparecer una erupción en la piel del niño.

Etiquetas: