Lunes 27 Marzo 2017
Salud

Los esfuerzos por adelgazar

La constitución física, el ritmo metabólico y el embarazo son factores que influyen en la pérdida de peso.

 

Redacción elPeriódico*– Si una pareja decide adoptar una dieta saludable y un régimen de ejercicio para bajar de peso, es muy probable que él baje más rápido que ella. No porque sea más disciplinado, sino porque su cuerpo funciona diferente.

Lo primero que hay que considerar es que el ritmo metabólico es más acelerado en los hombres porque requieren más kilocalorías que las mujeres para llevar a cabo las funciones vitales, lo que se denomina metabolismo basal, explica Raymundo Rosas, médico especialista en el tratamiento de la obesidad.

Mientras un hombre consume 1 kilocaloría por kilo de peso por hora para mantener su metabolismo basal, las mujeres consumen 0.9 kilocalorías por kilo de peso por hora.

También influye el hecho de que los hombres tienen más masa muscular que las mujeres y menos grasa.

“Un hombre baja más rápido de peso porque tiene más masa muscular que una mujer y la masa muscular es metabólicamente más activa, el músculo consume energía (calorías) y la grasa no”, detalla el nutriólogo Nicolás Mier y Terán.

Los embarazos también contribuyen a que las mujeres bajen de peso más lentamente, dice Rosas, porque después de un embarazo, los procesos hormonales cambian permanentemente.

“A partir de un embarazo se activa una hormona que se llama lipasa y que lleva a la mujer a almacenar grasa con mucha mayor facilidad y rapidez especialmente en la zona de la cadera y la parte superior de los muslos”.

“Lo que hace el cuerpo es almacenar energía en esas zonas para después utilizarla en la producción de leche materna”, explica.

Pero aunque a las mujeres puede costarles más trabajo bajar de peso cuando son jóvenes, a partir de los 40 años las condiciones se igualan. El metabolismo en hombres y mujeres se vuelve más lento a partir de esta edad porque la función de la glándula tiroides se modifica.

“Normalmente, la tiroides produce dos hormonas tiroideas, la triyodotironina o T3 y la tetrayodotironina o T4, a partir de los 40 años se reduce la producción de T3 que es la que acelera el metabolismo”, detalla Rosas.

El estrés también puede ser un factor en contra a la hora de bajar de peso, sin importar si somos hombres o mujeres.

“En cualquier persona que esté sometida a altos niveles de estrés, sus glándulas suprarrenales producen una mayor cantidad de una hormona que se llama cortisol y esta hormona favorece que los adipocitos acumulen grasa con más facilidad, aunque la persona no sea sedentaria o no este comiendo de más, simplemente estar estresada más de la cuenta puede favorecer que acumule más grasa”, dice Rosas.