Viernes 26 DE Abril DE 2019
Salud

Una buena alimentación en la cena

El último platillo del día puede garantizar un buen sueño, evitar reflujo y libras de más.

 

Fecha de publicación: 25-07-16

Redacción Suplementos*– ¿Qué hace cuando llega a casa en la noche con un hambre descontrolada porque se saltó el almuerzo? ¿Es de los que van en busca de comida de la calle?

Nutriólogas refieren que lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de la cena es que todo lo que come de más, automáticamente se convertirá en grasa.

Abigail Tronco, especialista en dietética y nutrición, explica por qué una cena saludable debe ser ligera.

“En la noche nuestro cuerpo ya se está preparando para dormir, la tasa metabólica baja, entonces si su cena es excesiva prácticamente todo se convierte en grasa. Se acumula porque ya no realiza actividad física para quemar las calorías que está ingiriendo”, detalla.

Para quedar satisfecho con una cena ligera es necesario no saltarse ninguna comida e ingerir una colación a media mañana y otra a media tarde.

Pero ¿qué es una cena ligera?, para empezar, el pan dulce con leche entera, el cereal industrializado y la fruta con miel y granola no entran en esta categoría.

“Hay personas que piensan que cenar leche con pan dulce es ligero, pero la realidad es que está cargado de grasas saturadas, harinas refinadas y azúcares. No es para nada una elección saludable.

“Los cereales industrializados también son utilizados ampliamente como cena ligera, pero no lo son porque la ración que suelen servirse es muy grande y además son fuente de azúcares simples como sacarosa o jarabe de maíz de alta fructosa que no son benéficos para la salud”, agrega Audie Barrera, nutrióloga.

Aurora Serralde, nutrióloga clínica, agrega que aunque la fruta puede incluirse en una porción pequeña en la cena, solemos equivocarnos con las combinaciones.

“El problema es que se consumen porciones muy grandes de fruta, acompañada de miel, granola, arándanos, pasas y en ocasiones también se agregan oleaginosas como nueces y almendras.

 “Esto incrementa muchísimo la densidad calórica al grado de sobrepasar las cantidades de carbohidratos o azúcares simples que necesitamos”, advierte.

Tronco señala que una cena saludable debe contener al menos un alimento de cada grupo (frutas y verduras, cereales y alimentos de origen animal).

“Para armar una cena equilibrada, de los cereales es mejor elegir tostadas horneadas o tortillas en vez de pan dulce; del grupo de los productos de origen animal son buenas opciones los quesos blancos.

“Y del grupo verde en la noche es mejor preferir verduras como champiñones, flor de calabaza, espinacas, entre otras. La verdura no es solo lechuga”, propone.

Y aunque visitar la comida de la calle no es precisamente la mejor opción, Barrera sostiene que todo radica en hacer elecciones inteligentes.

“Hasta en un restaurante de la calle podemos comer saludable. Se puede elegir carne o pollo (una ración de 30 gramos equivalente a media pechuga asada) y complementar con aguacate y champiñones o cebollitas cambray”, propone.

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