Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Salud

Tengo… ¿reuma?

Ataca la movilidad del cuerpo, pero si se identifica a tiempo se puede tener bajo control.

Fecha de publicación: 11-01-16
Más noticias que te pueden interesar

Fernando Pinetta*– Cuando alguien dice que tiene “reuma” solemos interpretar que le duelen los huesos o las articulaciones, pero la “reuma” no es una enfermedad concreta.

Carlos Pineda, médico reumatólogo, explica que las personas llaman “reuma” al dolor e inflamación que provocan los más de 200 padecimientos reumáticos que existen.

“Reuma es la palabra que las personas usan cuando quieren decir que tienen artritis, que es la afección de las articulaciones.

“En medicina, el término reumatismo se refiere a las afecciones casi siempre de tipo inflamatorio, de estructuras vecinas a la articulación como bursas, tendones, ligamentos y músculos, entre otros”, explica el reumatólogo.

Las molestias que solemos identificar como “reuma” pueden producirse por desgaste en el cartílago que separa a los huesos de una articulación, por hinchazón de la articulación o por acumulación de ácido úrico, por ejemplo.

En cuanto a la creencia de que el frío aumenta el dolor, Pineda señala que es real.

“Cuando hace frío, los músculos y tendones se contraen entonces, si  el paciente ya tiene una condición inflamatoria de base, esta contracción provoca cierta molestia, en particular cuando se trata de ejercitar la articulación”, apunta.

Por otro lado, planchar y después mojarse las manos, experimentar constantes sustos o enojos o haber padecido repetidas enfermedades respiratorias en la infancia no provocan enfermedades reumáticas, como se cree erróneamente.

Y tampoco es verdad que solo los abuelos sufren de dolor en las articulaciones. De hecho, la mayor parte de las enfermedades reumáticas se presentan en la etapa productiva y reproductiva del individuo, entre los 30 y 50 años.

Gabriela Huerta, médica reumatóloga, advierte que las enfermedades reumáticas pueden ser discapacitantes y muchas de ellas incluso provocan deformidad o daños irreversibles a las articulaciones si no se atienden adecuadamente.

“La mayoría de las enfermedades reumatológicas son controlables, no se curan, pero con un tratamiento adecuado la persona puede seguir con su vida completamente normal.

“El problema es que muchos médicos generales prescriben antiinflamatorios, lo que comúnmente se conoce como cortisona, para tratar todas las enfermedades reumatológicas y la realidad es que hay medicamentos específicos claramente indicados para cada enfermedad”, explica.

Decidir acudir con un ortopedista o un reumatólogo cuando tenemos dolor en alguna articulación puede ser confuso, sin embargo, Huerta aclara que mientras el ortopedista atiende el dolor mecánico (que se produjo o aumenta por realizar cierta actividad física), el reumatólogo atiende el dolor inflamatorio (que se acompaña de hinchazón y está presente en reposo).

Otra diferencia entre ambos especialistas es que mientras los ortopedistas realizan cirugías, los reumatólogos prescriben fármacos, por lo que, en ocasiones, trabajan en equipo cuando el paciente requiere ambos abordajes.

Pineda transmite un consejo claro: “Si hay dolor en una o varias articulaciones, y sobre todo si el dolor se acompaña de inflamación, durante más de tres semanas; hay que ir al reumatólogo de inmediato”.

* Con información de Agencia Reforma

Etiquetas: