» Un país de agua

Las playas guatemaltecas se dan el lujo de mirar no solo a un océano, si no a dos. Eso además de los muchos lagos y lagunas que hacen de este territorio uno marcado por los cuerpos de agua.

Por Redacción/elPeriódico

A lo largo de sus costas la arena es de dos colores: negra y blanca. Son también el hogar de fauna y flora exóticas que dan otros colores y otras vistas a los paisajes guatemaltecos. En las playas nacionales los visitantes pueden disfrutar del sol, del mar, de los deportes acuáticos y también de la cultura de cada región, como la garífuna en Izabal. Este es un recorrido visual por algunos de los encuadres acuáticos que el país ofrece.

Un lago en medio de las montañas y los volcanes

Escondido entre las montañas, entre los volcanes, entre los pliegues mismos de la tierra está el lago de Atitlán. Su riqueza va más allá de ser un cuerpo de agua. En sus alrededores, desde hace siglos se han establecido poblaciones que hoy son muestra de la cultura maya contemporánea. Por sus paisajes y el ambiente que rodea este lago, es un paso obligado para los visitantes que buscan descubrir el altiplano guatemalteco.

El lago que llega al mar

En el departamento de Izabal se ubica el lago homónimo. Es un cuerpo de agua que abarca una extensión de casi 600 kilómetros cuadrados. También se le conoce como el Golfo Dulce y llega hasta el mar por medio del Río Dulce. Durante la Colonia fue un enclave importante para el tráfico marítimo en la zona. Prueba de ello es el en la zona. Prueba de ello es el Castillo de San Felipe, el cual aún se mantiene en pie.

El Atlántico 

Si bien el Pacífico nacional es el océano que más se ha posicionado en el imaginario popular, las playas del Atlántico tienen también muchas vistas que ofrecer. De arena blanca y mar de tonos azules y turquesas, las zonas costeras al nororiente del país hablan de una cultura rica en tradiciones, gastronomía, música y sol. Región garífuna por excelencia, sus destinos más afamados son la Bahía de Amatique, Playa Blanca, Punta de Palma, Livingston y Punta de Manabique. 

El Pacífico

Las playas del Pacífico guatemalteco tienen un encanto que atrae visitantes de toda la región central del país. Están cerca de los principales centros urbanos, como la Ciudad de Guatemala, y son un paseo ideal de un día o un fin de semana. Ideales para el surf, tienen también el atractivo visual de la arena negra, de origen volcánico. Monterrico, Sipacate y el puerto San José son sus principales destinos.

Un espejo de agua en la selva

En las selvas exuberantes de Petén se ubica el lago Petén Itzá. De un azul turquesa como pocos, es uno de los grandes atractivos turísticos de un departamento marcado por la arqueología y la historia. En este cuerpo de agua, de casi cien kilómetros cuadrados de extensión, se encuentra también la isla de Flores, cabecera departamental y antigua capital de los Itzá.