» El Gran Teatro Nacional de Recinos El Gran Teatro Nacional de Recinos – elPeriodico de Guatemala

El Gran Teatro Nacional causa perplejidad debido a su riqueza escultórica y se confunde, mezcla y pierde con sus mosaicos de tonos azules y blancos entre las nubes y los volcanes que rodean a la Ciudad de Guatemala. El Teatro fue diseñado en 1971 por el polifacético y genial Efraín Recinos y sintetiza una expresión guatemalteca única, irrepetible. Recinos logró integrar una experiencia espacial que potencializa el paisaje local con una inteligente interpretación del legado arquitectónico Maya.

Por: Rodrigo Zamora

Coronando el cerro de Buena Vista, sus pirámides truncadas emergen de la topografía adyacente y sus ángulos de inclinación establecen una conexión directa entre la estructura masiva y los volcanes y los macizos montañosos inmediatos, conformando una sola unidad con cohesión y coherencia.

Las gradas de emergencia, ubicadas estratégicamente al aire libre, conectan una serie de espacios exteriores en el caparazón del edificio: caprichos arquitectónicos que varían desde marimbas abstractas hasta míticos jaguares. Estos espacios y graderíos, accesibles al público, permiten que el exterior de la edificación, potencialmente, pueda ser ocupada en su totalidad. En otras palabras, el Teatro no solo establece relaciones y estrechos vasos comunicantes con el paisaje circundante, sino que también, el propio Teatro es en sí mismo un paisaje independiente.

Además, al permitir que los visitantes escalen su exterior, Recinos recrea la experiencia espacial Maya de obras monumentales ocupadas en su exterior sin recaer en una imitación formal o iconográfica superficial. Recinos hace así tributo al legado cultural guatemalteco y a su entorno físico.

A pesar de la claridad conceptual de su diseño, el Teatro desmiente las complejidades de su historia. Recinos tuvo que acomodar su propuesta a los cimientos de un diseño anterior más grande que se dejó abandonado. La ingeniosa solución de Recinos consistió en desarrollar volúmenes piramidales que permitieron utilizar los cimientos y reducir el tamaño y la dimensión del teatro.

Los rasgos y características distintivas del diseño del Teatro, son así, paradójicamente, el resultado de una estrategia completamente pragmática que refleja la genuina genialidad de Recinos.

El exterior del Teatro Nacional revela una serie de graderíos y espacios exteriores que permiten al público subir hasta su azotea, que simultáneamente es un mirador único de la Ciudad de Guatemala de 360 grados. En las noches es un peculiar y privilegiado mirador y observatorio del universo.