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La fundación de la Ciudad de Guatemala está ligada al Reino Kaqchikel así como a las constantes catástrofes naturales.

Por Isela Espinoza

Según el libro Historia de Guatemala de Francis Polo Sifontes, al iniciarse el siglo XVI el actual territorio del país estaba ocupado por una diversidad de reinos indígenas. “Los asentamientos de estos nuevos pueblos fueron lentos, ya que tuvieron que peregrinar por mucho tiempo en busca de las tierras adecuadas para establecerse”, reseña.

Iximché, la capital del Señorío Kaqchikel

El reino Kaqchikel originalmente estaba compuesto por la alianza de los quichés y kaqchikeles quienes realizaron las famosas conquistas de la época de Quicab. Sin embargo, a mediados del siglo XV ambos se separan y los kaqchikeles fundan Iximché en 1463, sobre el monte Ratzamut.

“En solo sesenta y un años de vida independiente, los kaqchikeles extendieron su dominio por el centro y sur de Guatemala. Fue probablemente el pueblo aborigen más importante a la llegada de (Pedro de) Alvarado”, afirma el libro.

En el Memorial de Sololá, Anales de los kaqchikeles, se detalla la llegada de los españoles en 1524. “No tenía compasión por la gente el corazón de Tunatiuh (Pedro de Alvarado) durante la guerra”, dice el documento.

El 25 de julio de 1524, Pedro de Alvarado (quien había aprendido las tácticas usadas en el Nuevo Mundo y se había entrenado en el manejo de los hombres bajo su mando) funda el ayuntamiento en las afueras de lo que hoy se conoce como Iximché, imitando a Hernán Cortés, quien fundó la ciudad de México sobre las ruinas de Tenochtitlán.

Recibió el nombre de Santiago de Guatemala, bajo la advocación del apóstol Santiago cuya festividad se celebra ese día. Con este acontecimiento se construyó la iglesia provisional de materiales modestos. Además, el Adelantado, como era conocido Pedro de Alvarado, nombra a las primeras autoridades: alcaldes, regidores y alguacil.

“Lo que se hace es una corporación municipal con carácter de Villa, pero para los españoles era más importante convertirse en ciudad debido a las privilegios que podían obtener de parte de la corona española”, afirma Aníbal Chajón, historiador y sociólogo guatemalteco.

Sin embargo, a principios de septiembre de ese año fue trasladada provisionalmente al Valle de Xepau (Olintepeque), luego de haber estallado la primera insurrección kaqchikel debido a que Alvarado los había convencido para que fueran sus aliados y ahora eran tratados como conquistados.

Actualmente, Iximché es un sitio arqueológico de gran importancia a donde acuden sacerdotes mayas para realizar ceremonias.

Almolonga, un lugar fácil de defender

Tras la rebelión de los kaqchikeles, ven la necesidad de trasladar la ciudad a un lugar más fácil de defender. El 22 de noviembre de 1527, Santiago de Guatemala ya posee la categoría de ciudad y se traslada al Valle de Almolonga, Sacatepéquez, a las faldas del volcán de Agua. Actualmente, San Miguel Escobar.

El lugar se llamaba Bulbuxy, palabra que significa en kaqchikel “donde brota el agua”. Los tlaxcaltecas (indígenas del centro de México que vinieron con los españoles) tradujeron esta palabra al náhuatl como Almolonga.

“Es una ciudad pequeña porque como los conquistadores no encontraron oro ni plata como esperaban se van a Perú, pero llegan a Guatemala comerciantes. Este es el flujo de personas que conforman la Ciudad de Santiago de Guatemala”, resalta Chajón. Además, esta migración de españoles trae esclavos africanos y mestizos.

En este lugar empiezan a construirse viviendas, trazar calles, el abastecimiento de agua, distribución de espacios para la plaza, la catedral, entre otros, bajo la dirección de Jorge de Alvarado. Aquí surge la traza reticular: calles perpendiculares a 90 grados con otras que corren paralelas entre sí.

El lugar tenía un clima agradable, tierra fértil y fuentes de agua cristalinas. Pero en septiembre de 1541, la naciente urbe era destruida por un alud de lodo, piedras y árboles tras las intensas lluvias, que debido a la forma del cráter del volcán de Agua se acumuló en ciertos tramos.

De la catástrofe sobreviven el obispo Francisco Marroquín, Francisco de la Cueva y otros miembros de la familia Alvarado, quienes deciden el traslado al Valle de Panchoy, principalmente porque habían personas que tenían terrenos alrededor del río Pensativo. Otra de las opciones era Chimaltenango.

Valle de Panchoy, el Reino de Guatemala

Rodeado por los ríos Pensativo y Magdalena, el Valle de Panchoy se convierte el 10 de marzo de 1543 en el nuevo asentamiento. “En este sitio creció y se desarrolló la metrópoli centroamericana durante 230 años y en torno de ella proliferaron los pueblos indígenas”, reseña el escrito de Francis Polo Sifontes.

Actualmente, el Valle de Panchoy es La Antigua Guatemala. En 1549, Alonso López de Cerrato traslada a la ciudad la Audiencia y Capitanía General que tenía sede en Honduras y por eso es llamada Reino de Guatemala.

En el siglo XVIII había alcanzado el esplendor político y económico debido a la exportación de cacao. Pero también se desarrolla el Arte Barroco plasmado en la construcción de iglesias, esculturas, pinturas y retablos. Luego la columna salomónica y el ultrabarroco. La primera obra barroca que existe en Guatemala es el Nazareno de La Merced, esculpida entre 1654 y 1655.

“La posición de ser capital es la que permite su desarrollo cultural con establecimientos educativos que culmina con la Universidad de San Carlos de Guatemala”, agrega Chajón.

La ciudad también creció a expensas de los pueblos vecinos, quienes dan vida a los barrios como de La Cruz, Candelaria, Espíritu Santo, San Jerónimo.

Sin embargo, la época de esplendor de la metrópoli se interrumpió el jueves 29 de julio de 1773, cuando a las 15:45 horas los terremotos de Santa Marta desgarraron techos y paredes de los templos, los edificios reales y civiles.

Además, las tejas de barro de las casas cayeron sobre las calles. Los sismos se prolongaron durante tres meses.

En esta crisis surgen dos grupos: quienes, aún con la ciudad en ruinas, pretendían reconstruir la ciudad, entre ellos se encontraban las órdenes religiosas.

Su principal argumento fue porque habían prestado dinero a las personas para sus negocios o construcciones. Y por otro lado estaban los traslacionistas, quienes tenían deudas con las órdenes religiosas y al mudarse quedaba anulada.

El capitán general Martín de Mayorga suprime las hipotecas que eran llamadas censos y, bajo instrucciones de la Corona, ordenó el traslado.

Valle de la Ermita, la Nueva Guatemala de la Asunción

El 2 de enero de 1776 se realiza la primera reunión de la corporación municipal en el Valle de la Ermita y por Real Cédula recibe el nombre de la Nueva Guatemala de la Asunción. Sin embargo, el traslado es paulatino.

Mayorga es removido del puesto y en 1779 asume Matías de Gálvez, quien ordena el abandono definitivo de La Antigua Guatemala. El Valle de la Ermita, donde actualmente se ubica La Parroquia de la zona 6, era un potrero donde los árboles eran escasos y carecía de agua potable. Al menos 10 años tardó la edificación del acueducto de Los Arcos ubicado en el bulevar Liberación y otro que provenía de Mixco.

Además, los pobladores de Chinautla, Petapa, Pinula y Mixco fueron obligados a abastecer al nuevo asentamiento en lo que la población indígena se trasladaba.

En cuanto a las construcciones fueron edificadas con cánones estéticos del estilo neoclásico que se había introducido en España por el arquitecto de Carlos III de España, Francesco Sabatini. “El arquitecto que se envía a Guatemala para aprobar los planos y diseños de los principales edificios es Marcos Cildañez, quien era discípulo de Sabatini. Pero quien consolida el neoclásico es Antonio Bernasconi”, manifestó Chajón.

Aunque este estilo se hizo notable en las construcciones eclesiásticas y obras de gobierno real y civil, los interiores de los templos albergaron las imágenes de devoción trasladadas de La Antigua Guatemala.