» El LiDAR, la tecnología que cambió la forma en que concebimos a los mayas

Por Gerson Ortiz

Desde hace algunos años, la iniciativa LiDAR Pacunam ha cambiado la forma de entender a la antigua civilización maya. Por medio de sus múltiples estudios, que parten del mapeo de la selva petenera con tecnología de puntos y distancias, el proyecto le ha dado una dimensión completamente distinta al hacer arqueología en la zona y la forma en que los arqueólogos encararán su labor en el futuro. Los primeros resultados ya están a la vista y son prometedores. 

Inversión 
Hasta 2018, Pacunam había invertido más de US$10 millones (aproximadamente US$1 millón anuales) en el país. Según estimaciones de la organización, el 60 por ciento de esos fondos se invierten en Patrimonio Cultural, el 30 por ciento en programas socioambientales, cinco por ciento se destina al funcionamiento de la Fundación y el cinco por ciento restante a la promoción de sus proyectos.

La tecnología Light Detection and Ranging (LiDAR) aplicada por la Fundación Patrimonio Cultural y Natural Maya (Pacunam) ha generado extensas bases de datos que van más allá de la arqueología.

La Reserva de la Biosfera Maya mide aproximadamente 21 mil 602 kilómetros cuadrados, de estos, solo se han hecho estudios en 5 mil 600 kilómetros cuadrados. Pacunam ha generado mapas en 2 mil 100 kilómetros cuadrados de esa extensión de selva. Los resultados de esos estudios van desde lo arqueológico hasta lo ambiental, pues en las zonas analizadas con esta tecnología “se puede conocer árbol por árbol”, según explica una directiva de la organización.

Los mapas de proyectos arqueológicos en la zona de la Reserva de la Biosfera Maya se extendieron cien veces en solo diez días de sobrevuelo de algunas zonas de esa región selvática. Esto reveló al menos 60 mil estructuras y disparó la proyección de la densidad poblacional de la historia prehispánica en la región.

En palabras de la misma organización, en un año de la aplicación de esta herramienta “se ha transformado nuestro conocimiento acumulado en cien años de investigación sobre los aspectos más definitorios de esta antigua civilización”.

Estas son apenas algunas cifras entre los millones de datos que conforman el estudio con LiDAR. Pero, ¿qué sigue?, ¿qué se puede hacer con este tipo de hallazgos? La respuesta a esas preguntas podría resumirse en una palabra: expansión.

El futuro ya empezó

El descubrimiento de miles de estructuras precolombinas nunca antes vistas –entre las que se incluyen murallas destinadas a la protección del territorio, canales fabricados para la distribución del agua en cada comunidad y estructuras sobrepuestas en zonas no inundables, entre otras– marca un antes y un después en el conocimiento de la civilización maya.

Los mapas electrónicos generados con la tecnología LiDAR son apenas el principio. La organización Pacunam considera que uno de los usos que el Estado le puede dar a esos resultados es su aplicación en el turismo sustentable.

Actualmente se cuenta con una visión de turismo cultural que expandiría la mirada sobre el Parque Nacional Tikal en Petén y generaría mayores réditos tanto en la región como en el país.

Rutas y convergencia

En ciudades europeas como Berlín, Alemania, los turistas poseen un abanico de periplos temáticos adecuados a sus intereses históricos y culturales. Por ejemplo, se puede hacer el “Tour de la guerra fría”, el “Tour del III Reich”, o el “tour del holocausto”, entre otros.

En la región latinoamericana también hay un ejemplo de este tipo de turismo: Machu Picchu. Actualmente, la visita al promontorio inca puede hacerse por cinco rutas distintas, cada una con una estadía mínima de cuatro días. Según datos sobre el turismo en Perú, anualmente Machu Picchu recibe 1.2 millones de visitas anuales.

Los recientes descubrimientos arqueológicos en la Reserva de la Biosfera Maya permiten proyectar a Tikal como el epicentro de cuatro rutas históricas y culturales que expandirían la oferta turística en el país.

La primera ruta abordaría la historia de los primeros Estados Mayas, que abarca el periodo del preclásico medio (1,000 – 400 a.C.). La segunda ruta se refiere al nuevo orden político en las tierras bajas mayas centrales (del 250 al 550 d.C.)

La tercera ruta prevé el abordaje de la Hegemonía Kaan, en la que se explicaría la historia de los primeros gobernantes históricos del corpus glífico, la guerra civil de Kaan, entre otros temas. La cuarta ruta repasaría el inventario de los gobernantes del periodo clásico, es decir los de Mirador, El Perú-Waka, El Zotz, Nakbé, Nakum y diez sitios más.

A criterio del arqueólogo Héctor Escobedo, en el país se conoce mucho sobre la arqueología maya, pero se desconoce sobre la historia, por esa razón considera importante la diversificación del turismo cultural a través de las citadas rutas que convergen en Tikal.