[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opinión

No hay carrera contra el tiempo


Aunque hay que cuidar  el camino.

 

foto-articulo-Opinión

Amílcar es un amigo que hace alrededor de cuatro años fue detenido, señalado de un delito inaudito –para quienes lo conocemos. De inmediato procuró que los tribunales conocieran su caso, para no permanecer en la cárcel. Eso no ocurrió en tres años. El juez reprogramaba repetidamente las audiencias, con cualquier pretexto. Amílcar estaba convencido de que lo querían purgando pena sin sentencia, por venganza política. Y, según él, había un responsable con nombre y apellido y, por supuesto, con extraordinario poder. Amílcar no es un caso aislado. Por supuesto que la inmensa mayoría de detenidos no tiene enemigos tan poderosos para pagar lenidad al juez, pero, es cierto, cerca de la mitad de los más de 20 mil privados de libertad no han sido juzgados, según el Sistema Penitenciario. Muchos cumplen y superan la pena que les hubiese correspondido por el supuesto delito. Cuando al fin son oídos y sentenciados,

Cada suscripción es un grito en contra de la corrupción y la impunidad

Este contenido es exclusivo para miembros de nuestra Suscripción Digital y Suscripción Digital + Impreso.

Disfruta de acceso ilimitado a la versión digital por Q1/mes

Iniciar sesión Suscribirme hoy

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Cinco muertos en ataque ruso contra la torre de televisión de Kiev
noticia AFP
La UE termina su legislación para combatir los abusos de internet
noticia Claudia Ramírez / elPeriódico
Ómicron, la variante que predomina en los guatemaltecos


Más en esta sección

Cremas empatan contra Santa Lucía

otras-noticias

Halep se clasifica a la final en Toronto

otras-noticias

Milan debuta con triunfo

otras-noticias

Publicidad