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Opinión

“A cada coche le llega su sábado…”


Es una realidad que de cualquier manera, tarde o temprano es infalible…

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Ley de vida… Ojo por ojo, el que la hace, la paga… En una época en la vida política del país, en donde terminó de perderse el valor del honor, la dignidad y honestidad, el descaro y la falta de vergüenza apalancados en el poder para hacer y deshacer con abuso y prepotencia, se pasaron sobre los límites de la tolerancia. Nos referimos a la vil y asquerosa corrupción como una forma de vida, establecida, aplaudida y a un paso de institucionalizarla, personajes con poder, prepotentes, abusivos y sin vergüenza. Todo lo compran. Si no la hace como Empresario porque es complicado, le da pereza el trabajo y el esfuerzo y su inteligencia es limitada, ingrese a la política, allí podrá saciar su hambre de poder y riqueza sin mayores esfuerzos. Únase al selecto grupo de “Más cabrón que bonito”. Terreno propicio para vividores y oportunistas que compran voluntades a

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