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Opiniones de hoy

Insoportable clientelismo político

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La Ley Electoral y de Partidos Políticos dispone que durante cualquier proceso electoral se prohíbe terminantemente otorgar y ofrecer prebendas, regalos o cualquier otra retribución que implique clientelismo político con fines electorales. Se entiende por clientelismo político al intercambio de favores, ventajas o promesas de regalos a cambio de votos o apoyo político.

Quienes hacen acopio del clientelismo político buscan afanosamente que los “necesitados” se conviertan en sus dependientes, por medio de brindarles protección, asistencia o tutela, condenándolos con ello a la desconfianza, la impotencia, la sumisión, así como al círculo vicioso de la miseria, la marginación y la exclusión.

El régimen clientelar de Otto Pérez (2012-6), al igual que el de Álvaro Colom (2008-12), centraron su gestión gubernamental en regalar alimentos y cosas a la gente “necesitada” (clientelas políticas), recreando la benevolencia de Evita, la esposa del presidente Juan Domingo Perón (1946-55 y 1973-4) en Argentina, también imitada por Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), Rafael Correa (Ecuador) y Lula Da Silva y Dilma Roussef (Brasil).

Durante el régimen de Colom, se regaló, con fines electoreros, además de bolsas de alimentos, materiales de construcción, fertilizantes y dinero en efectivo (al igual que el régimen de Pérez). Incluso, se obsequiaron paseos a la playa y magdalenas (bizcochos o pasteles) con las fotos de Colom y su esposa, Sandra Torres, haciendo realidad en Guatemala aquella célebre expresión, atribuida a María Antonieta, reina de Francia (S. XVIII), “si no tienen pan, que coman pasteles”.

En fin, a lo largo de la historia latinoamericana se han venido repitiendo una y otra vez los regímenes clientelares, es decir aquellos gobiernos populacheros que hacen gala de demagogia, abuso y derroche. Eso sí, invariablemente obligan a los tributarios a pagar más y más impuestos.

Pero volvamos al actual proceso electoral. La autoridad electoral no ha hecho efectiva la prohibición del clientelismo político electoral durante la campaña electoral que finalizará el día de las Elecciones Generales, el 16 de junio de 2019, por lo que no se impide ni sanciona a los candidatos a cargos de elección popular por regalar comida, materiales de construcción, vales por productos, etcétera, así como tampoco las promesas de retribuciones o programas clientelares cuando los políticos ya se encuentren en el desempeño de los cargos públicos. De hecho, algunos políticos abiertamente hacen alarde de estas promesas clientelares, sin que la autoridad electoral los reprenda y castigue.

Por tanto, exigimos a la autoridad electoral, que ha dejado mucho que desear y a deber en cuestión de imparcialidad, justicia, apego al régimen de legalidad y organización de las elecciones, que investigue los casos de clientelismo político y los castigue con todo el rigor de la ley, lo que, en dos platos, supone el respeto y cumplimiento de la ley.

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