[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Bajo el volcán

opinion

La diferencia entre Laugerud y Jimmy Morales.

La mañana del 4 de febrero de 1976, el entonces presidente Kjell Eugenio Laugerud García bajó las gradas del Palacio que dan a la ahora Plaza de la Constitución. Estaba desolado y el país postrado por un terremoto que lo sacudió hasta los cimientos, dejando decenas de miles de muertos y la mitad de habitantes damnificados. El presidente Laugerud, ilegítimo, pues era producto de un escandaloso fraude electoral fraguado por el alto mando militar, no sabía qué hacer.

Mario Solórzano Foppa, un periodista que regresaba legítimamente del exilio (director del telediario Estudio Abierto y del periódico Nuevo Diario), a donde no fue por opción sino por familia, se le acercó a Laugerud y le dijo: Estamos heridos, pero no de muerte. Esa fue la frase clave. El gobernante se subió en un plan de emergencia y reconstrucción (el Comité de Reconstrucción Nacional) que le hizo ganar la legitimidad, y que, por cierto, dio paso a otros fenómenos sociales y políticos de transformación del país en la turbulenta década de 1970.

En la mañana del domingo 3 de junio de 2018 las cosas empezaron como broma, no como tragedia o anuncio aciago, según los protocolos tan avanzados ante los desastres naturales en estos tiempos. La foto del volcán de Fuego echando densas humaredas circuló profusamente, y sus habituales movimientos fueron registrados al menos una semana antes. La autoridad responsable, estuvo quieta, quizá pensando que era otro de los tantos movimientos de un volcán activo, pero perezoso. Fue un cálculo equivocado. Cuando esa autoridad, la Conred, reaccionó era tarde. Muy tarde. Fatalmente tarde.

Las escenas que circulan en el mundo son duras, estremecedoras. Medio mundo llama o escribe preguntando si estamos vivos. La sensación es que Guatemala se desbarrancó. (Mientras, Jimmy Morales solo habla del dinero –que dice que no tiene para hacerse cargo de la emergencia. Es lo único que lo ocupa, pues psicológicamente él ya está fuera de la Presidencia de la República y del país, pensando qué colchón financiero lo acomodará).

En 1976 Laugerud García se volcó a atender la tragedia. En 2018 Jimmy Morales a saber dónde está. Solo vemos al Congreso afilando colmillo para recetarse impunidad (o venderla), mientras el pueblo se volvió rescatista. La labor que no hace el Estado, la lleva a cabo la gente, que, al cabo, es el único Estado que estos países se dan a sí mismos. En las tragedias el Estado queda desnudo o se viste. En este caso, ha mostrado su esqueleto a cuerpo entero.

Así las cosas, la lava política alcanzará al Congreso y a Jimmy Morales. Ante la tragedia, la gente se vuelca generosamente y da todo lo que puede dar. Pero también se las cobra. Jimmy Morales es un pusilánime, un quejoso. Y sus diputados aliados, de su bancada y de sus compinches, como el partido Todos, son unos pillos incorregibles que negocian impunidad mientras la gente se muere.  Su compinche, el diputado José Ubico, de Sacatepéquez, hizo un show y las redes sociales se lo comieron. Tal como corresponde.

En conclusión. La gente sufre. El pueblo acude generosamente al rescate. Jimmy Morales y sus diputados, como Arzú huérfano, Felipe Alejos y compañía, solo piensan en salvar su pellejo. Veremos cuánto aguanta la situación. Creo que no mucho.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Manuel Silva elPeriódico
OIT aplaza decisión sobre nombramiento de Comisión de Encuesta
noticia por: Jose Rubén Zamora*
“El Rey del Tumbe” y las extorsiones

Es el nuevo capo del narco en Guatemala. El principal aliado de los Zetas y sin duda el más sanguinario. Dueño y señor de rutas y territorios en el oriente y nororiente del país, hasta Honduras. Por su método favorito de robar droga a otros narcotraficantes, es conocido como el rey del tumbe. Se trata de Jairo Orellana Morales, de 41 años, antiguo pistolero de los Lorenzana.

noticia Andrés Oppenheimer
Presidente Trump, no ahuyente a los turistas

Nueva York atribuye baja en el turismo a políticas migratorias de Trump.

 



Más en esta sección

Alcaldes, un apoyo a Giammattei condicionado a Presupuesto

otras-noticias

Vicepresidente pide al CIV dar una respuesta urgente para Izabal

otras-noticias

La portada del día

otras-noticias

Publicidad