[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

#Jimmy-Pesimismo-Nacional


La sociedad no  se está reinventando.

foto-articulo-Opiniones de hoy

El pesimismo se ha enseñoreado en Guatemala. Hay una sensación de fatiga generalizada. Parecido al efecto de sofoco y desazón que se instaló en la atmósfera con la entrada de la época de torrenciales lluvias (agua, vapor y calor denso). Llegamos a un callejón sin salida, pero mientras topábamos con el muro el país seguía cayendo por el despeñadero.

No solo es el estado calamitoso de las carreteras, la ruina de centros de salud y las escuelas, el colapso de los puertos y la pérdida de competitividad de la economía general. Es también la basura que mata los ríos, desborda barrancos y lo contamina todo. Carreteras bloqueadas de manera arbitraria por un puñado de gente que desquicia al resto. No hay empleo o es muy precario, mientras la economía de los hogares en el día a día es angustiosamente frágil.

A las elites les cambiaron las reglas del juego. Mejor dicho: quienes gobiernan la globalización les exigen cumplir las reglas del juego que se dieron a sí mismas y otras de aplicación universal. Y esas elites están espantadas. Por ahora se concentran solo en su ombligo. La sociedad no se está reinventado, camina como puede, pues tampoco va a detenerse. Sería peor. Los políticos, queriendo escapar de la justicia y viendo cómo roban sin que los cachen.

Algunos empresarios con la camisa levantada (el “club de los desvelados” se amplía), pero, además, los precios internacionales están deprimidos (en algunos productos, es un cambio estructural del mercado); crece la morosidad de los bancos; súbitamente cortan ciertos contratos de multinacionales por incumplir normas ambientales y fiscales; abren investigaciones federales en EE. UU., o sea, el sitio donde realmente importa y la fuente de la denuncia es local: financiamiento ilícito, defraudación tributaria, delitos ambientales u otros.

Por su lado, los grupos sociales están restringidos financieramente y viendo cómo se libran de una legislación de control sobre las ONG, y también de los sombrerazos del régimen y de la tropa loca.

El futuro está ensombrecido. No hay instituciones ni líderes que generen confianza ni despierten entusiasmo. La resistencia al cambio de los últimos dos años sigue triturando las esperanzas. Según Cid-Gallup (mayo 2018), el presidente, el gobierno, el Congreso y los partidos –en orden descendente– concitan el repudio popular, en un rango que va del 82 por ciento (en el caso de Jimmy Morales) al 96 por ciento (en relación con los partidos políticos).

Dentro de seis meses el TSE convocará a elecciones generales con el sistema de partidos roto por las cuatro esquinas. En 2014, año de la víspera de las últimas elecciones, todo era certezas con los punteros Baldizón, Sinibaldi y Torres. Pero en 2015 todo fue pronóstico reservado, pues los favoritos se fueron cayendo uno a uno. En 2018, año preelectoral, reina la incertidumbre. Están registradas o por registrarse una treintena de fichas electorales, ninguna, quizá salvo la UNE, podría llamarse, propiamente dicho, partido político, es decir, con ideario sólido, programa pertinente e implantación territorial. Este es un enorme desierto político que se poblará precipitadamente de enanitos en menos de tres meses.

Jimmy Morales, el no político, el esforzado profesional que ascendió desde los sectores populares, sencillo y honesto, aunque no tuviese experiencia, o sea, el retrato hablado de presidente que la gente anhelaba en 2015, se desfiguró horriblemente. Y ahora es la punta del iceberg del pesimismo nacional.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Ana María Rodas
Mis alumnos

La Telenovela

noticia Roberto Wagner
Erdogan, el sultán

Una historia que en el medio oriente es ya muy conocida.

 

noticia
«La tendencia es hacia los vehículos utilitarios” Cromwell Cuestas, presidente de Grupo Los Tres

Tras vender parte del grupo a una empresa extranjera durante la crisis de 2008, la familia recuperó el control de Grupo Los Tres para centrarse en el mercado automotriz del Triángulo Norte de Centroamérica.



Más en esta sección

Fun in Guate, un portal digital para el turismo local

otras-noticias

Liberan al último manifestante detenido en la protesta del sábado

otras-noticias

HRW pide sancionar a agentes que hicieron uso excesivo de la fuerza en las protestas

otras-noticias

Publicidad