[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Quetzaltenango y sus silencios

opinion

La memoria tiene el potencial de reactivar la historia.

Desde el inicio del juicio Molina Theissen, distintos testimonios han proporcionado un macabro viaje en el tiempo por la ciudad de Quetzaltenango, contrastando con el discurso localista del orgullo quetzalteco que no ve más allá del controversial Sexto Estado.

Hoy, es imposible negar que el edificio de la Zona Militar 17-15 es un testimonio físico y prueba material de violaciones a los derechos humanos, del terrorismo de Estado, así como de la violencia sexual contra mujeres. Emma presentó un mapa del lugar al relatar su escape. Un testigo contó que estuvo detenido en varias zonas militares, incluida la de Quetzaltenango, pudiendo observar allí, a otros prisioneros. Otro testigo narró que posterior a la captura de Emma, se montó una operación de rescate pero el médico Julio Calderón, miembro de la operación, fue capturado en las calles de Xela y trasladado a la Guardia de Hacienda en la 1a. calle de la zona 3 y continúa desaparecido. Las palabras se quedaron conmigo, la Guardia de Hacienda estaba a la par de mi casa. Con cada relato, Xela se llena de terror y muerte.

Hoy la “Zona 17-15” es un Centro Intercultural sin memoria. Esto no sorprende, el director del centro, testigo en el caso, expresó que el interés del proyecto es solo enfocarse en la historia del ferrocarril. De  niña, el colegio me llevó de excursión a la “Zona”. Guardo en la memoria un salón cubierto con machimbre y fotografías en las paredes, las tanquetas, los escudos militares que rodeaban la pared perimetral de la cancha y al oficial del ejército quien nos dio un tour. Que ahora el Centro Intercultural tenga espacios de museos y que ninguno toque el tema de la memoria reciente –prefiriendo presentar una versión revisionista de la historia que exalta  a los militares– y que el edificio en sí no sea un lugar de memoria es inaudito y vergonzoso.

La memoria tiene el potencial de reactivar la historia. El pasado con sus hechos de violencia, tortura y muerte no se borran con el silencio de los gobernantes, gestores culturales o habitantes. Al contrario, está allí, esperando ser reactivado para contarse, estudiarse, para sanar heridas y para las nuevas generaciones.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Redacción elPeriódico
Manifestantes impiden paso a diputados al Parlacen

Al menos seis congresistas no han podido ingresar al edificio en donde Jimmy Morales y Jafeth Cabrera serían juramentados como representantes de Guatemala en el Parlacen.

noticia Katerin Chumil / elPeriódico
Iván Velásquez reitera lucha contra la corrupción en Guatemala

Fiscal general Consuelo Porras señala que se debe respetar resolución de la CC y dejar ingresar a Guatemala al Jefe de la CICIG.

noticia
Netflix presenta a los ya adultos Sharkboy y Lavagirl

Sharkboy y Lavagirl aparecerán en la película, pero solo uno de los actores retomará su papel principal



Más en esta sección

Las compras de la PNC bajo la administración de Tzuban

otras-noticias

Cientos de manifestantes mantienen activa la Plaza

otras-noticias

Relatos de una injusticia

otras-noticias

Publicidad