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Opiniones de hoy

La CICIG continentalmente odiada, amada y temida

opinion

Izquierda y derecha con los mismos argumentos.

Increíblemente, la derecha guatemalteca y las izquierdas latinoamericanas coinciden en los mismos razonamientos, confirmando que los extremos se tocan.

Efectivamente, cuando leí las razones del rechazo a la réplica de entidades como la CICIG en otros países latinoamericanos por parte del Foro de Sao Paulo, que recientemente tuvo lugar en San Salvador, y que aglutinó a las izquierdas latinoamericanas, observé que son las mismas que utiliza la derecha en Guatemala; tales como que es un esquema intervencionista de los gringos (¡dominación, neocolonialismo!); que debilita la política interna; que viola la soberanía; que se ocupa de problemas que deberíamos resolver internamente…

Nadie duda de la validez de los argumentos de la derecha guatemalteca y de la izquierda latinoamericana en el sentido de que entes como la CICIG suponen una cesión de soberanía, pero ¿qué hacer en el caso de los países en los que nunca se ha podido, ni se podría, crear sin el apoyo externo una fiscalía y un organismo judicial independientes y vigorosos? ¿Serían necesarias muletas temporales? ¡Poco o nada se ha dialogado a fondo sobre el tema! ¡No ha habido debate de ideas sino de intereses y prejuicios! La discusión político-filosófica debería de iniciarse en la propia naturaleza del ser humano hasta llegar al tema del peligro real de que las CICIG y las embajadas norteamericanas pudieran convertirse en un Estado dentro del Estado, como algunos creen que pasa en Guatemala.

De momento, y a falta del diálogo, yo solo confirmo en forma pragmática que los gobiernos de izquierda y de derecha no quieren que haya un ente investigador internacional (a Otto tuvo que somatarle la mesa Biden para que prorrogara el mandato de la CICIG) porque los gobernantes peligran con ir a la cárcel, ya que la corrupción no es algo inherente a derechas o izquierdas sino al ser humano.

¿Considera usted que el comandante Daniel Ortega aceptaría un ente semejante a la CICIG en Nicaragua? ¡Claro que no!, porque sabe muy bien que él como su poderosa esposa, ministros, diputados, jueces, magistrados y empresarios ligados a su gobierno sandinista irían a la cárcel.

Ortega hizo un copy/paste del somocismo: libertad de expresión limitada, elecciones amañadas, múltiple reelección, cooptación de los Organismos del Estado, cobro de peaje a las empresas que se instalan en el país. ¡Ortega es un Somoza de “izquierda”! (¡No es sino hasta ahora que Nicaragua alcanza el PIB per cápita de la era de Somoza, de hace 37 años!)

¿Considera usted que en Bolivia podría realizarse una investigación independiente sobre la adjudicación sin licitar a empresas chinas por millardos de dólares; o de los contratos millonarios otorgados a la empresa en la que laboraba la expareja sentimental de Evo Morales?

Una CICIG en Venezuela le destaparía los pies al difunto Chávez e igual a políticos que a corruptos funcionarios y oligarcas chavistas, que tiene al país al borde del estallido social. En Argentina, el kirchnerismo apesta a corrupción.

En Brasil canta otro gallo, porque la operación Lava Jato ha llevado a la cárcel a senadores, diputados, empresarios sin importar que muchos de ellos fueran del partido en ese entonces gobernante.

En ese país, en donde ha habido una profunda investigación del gigantesco robo y lavado de fondos de Petrobras (la empresa estatal más grande de Latinoamérica, y cuyo fraude salpica a otros países, inclusive a Guatemala), una CICIG sería innecesaria.

De momento, yo solo subrayo que las derechas e izquierdas latinoamericanas deben reinventarse porque lucen muy percudidas (¡son impresentables y corruptas!): repiten argumentos gastados y carecen de creatividad (¡hasta coinciden en sus argumentos!); son como relojes que no están sincronizados con la hora de los países y la época. Izquierdas y derechas necesitan de aggiornamento porque la diferencia práctica de ahora es solo de con que mano roban: si es con la izquierda o con la derecha. ¡Qué triste!

gasturiasm@gmail.com

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