[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Guatemala del futuro, pospandemia (I parte)

opinion

El país continuó sin hacer valer una ciudadanía generalizada en términos económicos.

Guatemala, según muestran los datos de su economía desde mediados del siglo pasado, ya tenía debilidades y desigualdades evidentes. Desde entonces a pesar del crecimiento y el peso relativo mayor del sector terciario (servicios), de acuerdo con la división por sectores productivos de la economía, de Colin Clark, el sector primario ha sido siempre importante, no solo en términos de la producción, sino especialmente en el empleo. El sector de mercado externo (SME) ha estado históricamente vinculado a los latifundios de la estructura agraria. El sector de subsistencia (SS) se ha mantenido a lo largo de la historia, desde antes de 1954 hasta nuestros días, constituyéndose en el “colchón” que no desaparece, vinculado estrechamente a los minifundios de la misma estructura agraria. Se estima que las cooperativas, muchas de ellas agropecuarias o financieras, producen un 30 por ciento del PIB y que junto con el SS podrían ya estar generando un 40 por ciento del PIB de Guatemala. La tasa de crecimiento de la producción, medida por el PIB, para el periodo 1950-1980 fue del 5 por ciento al año, en promedio. Hay que señalar que ha sido la mayor tasa de crecimiento en la historia económica contemporánea del país, en 30 años. Entre 1980 y 2005, es decir en 25 años, la tasa de crecimiento del PIB fue del 2.46 por ciento, en promedio. En términos del empleo formal que cada sector generó, y que todavía hoy genera, hay algunos cambios importantes. El peso del sector agropecuario en 1975 era del 50 por ciento. Y a partir de ese año, comenzó a declinar. Cinco años más tarde era del 49 por ciento y 15 años después de un 35 por ciento, hasta decaer al 26 por ciento en 1995. Para el periodo 1990-2005, el sector primario representó casi un cuarto del PIB total; el sector secundario que incluye la industria manufacturera—, un 17.5 por ciento, y el terciario crecientemente y en alza, 57.25 por ciento del PIB total. Ahora bien, en términos territoriales, los trabajadores del sector formal afiliados al IGSS, dado el proceso de urbanización en marcha en el país, en 2009 se encontraban habitando el departamento de Guatemala en un 61.3 por ciento, del total de trabajadores asalariados en el país. Esto confirma que la lógica del capitalismo en Guatemala es concentradora y centralizadora, que sigue mostrando una macrocefalia acendrada. Apenas otros dos departamentos aparecieron con un 9.8 por ciento (en Escuintla) y un 3.5 por ciento (en Quezaltenango) de los empleados asalariados formales. En el resto de los departamentos, el 25.5 por ciento del total, el país continuó sin hacer valer una ciudadanía generalizada en términos económicos, pues apenas el 29 por ciento de los empleados asalariados tenía derechos laborales y acceso a la seguridad social. En tanto, el 71 por ciento son empleados asalariados informales, no tienen derechos laborales y no accesan a la seguridad social. Y esto se magnifica a nivel del territorio nacional.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Europa Press
Este joyero ruso esculpe a Godzilla en un grano de arroz

El artista tuvo mucho cuidado al esculpir el icónico supermonstruo, con la esperanza de no romper la figura.

noticia Carlos Colom
La importancia de la planificación

“Una meta sin un plan es solo un deseo”.

noticia Editorial
Designación de magistrados de la CC por la Usac


Más en esta sección

Ópera “Pueblo K’iche’” es declarada Patrimonio Cultural Intangible

otras-noticias

Centroamérica y el Caribe con bajo porcentaje de acceso a la protección social

otras-noticias

Celine Dion cancela sus conciertos en Las Vegas por motivos de salud

otras-noticias

Publicidad