[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Un idealista en las calles

opinion

Jamás abandonaré la lucha.

El 16 de noviembre de 1825, el gran escritor Fiodor Dostoievski se vio súbita y violentamente despertado a medianoche en su casa por la policía secreta del zar. Aturdido, fue arrastrado de su hogar y conducido a la fortaleza/prisión de San Pedro y San Pablo, en la famosa ciudad rusa de San Petersburgo. Dostoievski había sido condenado a muerte por actos subversivos contra el zar y directamente conducido a un lúgubre patio donde le vendaron los ojos frente a un paredón, antes de ser fusilado. Los soldados se alinearon, prepararon sus fusiles y apuntaron, todo esto siendo escuchado y percibido por el escritor. En el último segundo, antes de que los soldados disparasen, un enviado real entró gritando al patio anunciando que el escritor había sido perdonado por el zar. 

Dostoievski mismo cuenta que una vez él había escapado a la muerte por escasos segundos, sintió una sensación ambivalente de apego hacia la vida y a la vez una profunda decepción con la existencia misma. Considero que este gran choque de sentimientos opuestos influyó grandemente en sus inmortales obras. 

Traigo a colación el suceso de Dostoievski porque, por alguna razón, el día de ayer, mientras participaba en el Paro Nacional, se me vinieron a la mente esos sentimientos encontrados del escritor ruso. Por un lado, sentí una increíble sensación de entusiasmo y esperanza ante la movilización de la sociedad para exigir la renuncia del doctor muerte y la doctora plagio. En los días previos fue hermoso ver cómo distintos sectores de la sociedad dejaban a un lado sus diferencias para unirse en una causa común.

Pero ya durante la marcha (estuve en la Plaza de la Constitución y en la sede del Ministerio Público) pude ver que, al menos en la capital, el grueso de la sociedad permaneció como siempre: apática e indiferente. Esto, sumado a los constantes (y cobardes) ataques de mercenarios anónimos en redes sociales que se dedican a difamar, crear disenso y deslegitimar la protesta ciudadana, creó una profunda decepción en mí. Ese día no solo se tuvo que hacer frente a las adversidades climáticas, al temor de una siempre factible represión de la policía y la enfermedad del COVID-19, sino que en redes sociales éramos blanco de burlas, insultos y difamaciones de estos “famosos” netcenters…, muchos pagados por el mismo gobierno.

Confieso que mi gran error fue expresar ese día mi idealismo, el cual llevaba siendo enterrado por mí en mi interior por años. Mi juventud temprana se caracterizó por ese latente idealismo, pero uno llega a un punto de hartazgo en este país. Y una vez llegado a este punto, si uno quiere sobrevivir emocionalmente en este país, se debe de tomar una de dos opciones: destruir ese idealismo en defensa propia o enterrarlo en lo más profundo del ser. De lo contrario, uno se expone a algo más devastador a largo plazo: alcanzar tal punto de decepción con Guatemala que lo fuerce a abandonar la lucha de forma permanente. 

En lo personal, decidí destruir ese idealismo en defensa propia, para blindarme emocionalmente (y estar listo para hacer frente al juego sucio de algunas élites y el gobierno), y así proseguir mi lucha por un país con igualdad ante la ley, igualdad de condiciones, donde impere la libertad y donde se condene la extrema desigualdad social en lugar de alabarla. Mi frente para dicha lucha volverá a ser al frente de un aula, formando y tratando de inspirar a nuevas generaciones a luchar por nuestro país. Repito, jamás abandonaré la lucha, pero no volveré a cometer los errores de ayer. 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Redacción/ elPeriódico
El teatro en tiempos de pandemia
noticia AFP
En el funeral del príncipe Felipe, Guillermo y Enrique andarán separados

El funeral el sábado en Windsor del príncipe Felipe verá a toda la familia real británica vestida de civil, el féretro llevado por un Land Rover militar y a los hermanos Guillermo y Enrique andando separados por otro miembro de la realeza.

noticia Cristian Velix/elPeriódico
Mayo es el mes con más homicidios en lo que va del año, según el GAM

La institución explicó que la máxima expresión de la violencia es el homicidio y agregó que este es el resultado de la falta de atención de otras acciones ilícitas como robos o extorsiones, entre otras.



Más en esta sección

Día Mundial de las Playas: cinco playas que promueven el cuidado medioambiental

otras-noticias

La cápsula Dragon vuelve con éxito con la primera misión civil en el espacio

otras-noticias

Vídeo | Un motociclista cae bajo las ruedas de un autobús, pero sale ileso

otras-noticias

Publicidad