[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

El calvario para vacunarse, ¡vergüenza nacional!

opinion

En vez de informar, facilitar y promover para que las personas lleguen a vacunarse, hay confusión, es un desmadre y abruma la ineficiencia. Esto lo viví de cerca.

Nadie puede pensar que la tarea de emprender la vacunación de todo un país es algo sencillo. Para nada. Pero de eso al mamarracho de trabajo que está haciendo la cartera de Salud, hay una gran diferencia. Como periodista he seguido de cerca la patética compra de vacunas rusas y he comprobado el desastre que ha privado en el sistema de salud durante la crisis sanitaria.

En contraste, con toda esa costalada de ineficiencia, el domingo pude ver un reportaje en elPeladero, en donde se muestra cómo, en pocos meses, se modificó hasta el entorno natural de las faldas del volcán de Agua, para construir una preciosa casa de descanso para el presidente Alejandro Giammattei, con carretera incluida. ¿Qué tal?

Pero ese puede ser tema para otro ENFOQUE. Por hoy, quiero compartir lo que pude vivir en carne propia para lograr la vacunación de una persona. 

Ella es una señora de 75 años. No creía en la vacunación por varios factores; entre ellos, la falta de información confiable –ausencia total de alguna campaña creíble de las autoridades–, la confusión creada por teorías de conspiración y principios religiosos. De conversación en conversación, traté de aclarar sus dudas. 

Sin estar totalmente convencida, cierto día aceptó que la inscribiera en el sistema, sin comprometerse al siguiente paso…, por si decido algún día vacunarme.

El día llegó, porque comprendió que era bueno para ella y podría facilitarle conseguir algún trabajo. Ah, eso sí, nunca recibió mensaje dándole cita. Entonces me ofrecí para acompañarla en su recorrido, porque ella no tiene computadora, ni teléfono inteligente. Convenimos que se vacunaría el sábado pasado.

Pensé que el trámite sería sencillo. Error. En la página del ministerio, poco amigable, mal informada y ni siquiera actualizada, vi el listado de centros de vacunación. Pensé ir a la U Landívar, por proximidad y facilidad, porque me han dicho que es bastante eficiente, pero al llamar indicaron que no estaremos atendiendo, porque no hay vacunas.

Entonces pensé que, para no ir a ciegas, lo mejor era llamar a ver cuáles centros estarían operando. Marco el 1517, el call center del ministerio, y lo sucedido indigna. Después de cuatro o cinco intentos en los que desistía a los 4 o 5 minutos de escuchar: su llamada es muy importante, decidí perseverar hasta obtener respuesta.

Cada 30 segundos escuchaba su llamada es muy importante, pero nadie atendía. Pasaron 5, luego 10 y después 15 minutos. Yo me preguntaba: ¿Será que la ministra y supervisores no piensan que la mayoría de las personas en Guatemala tiene su teléfono con saldo y que se les agota de tanto esperar?

¡Dieciocho minutos! Al fin responde un joven que solo se identifica como Julio –no me quiso dar su apellido–. Le pregunto que por qué tardan tanto en responder, y me dice que atendemos muchas llamadas. ¿Por qué no contratan más personal?

Pero la respuesta es más triste y decepcionante. Solo hay tres centros de vacunación abiertos para el sábado. ¡Con razón somos uno de los países con menor número de personas inmunizadas a nivel latinoamericano! 

Prefiero guiarme por consejo de amigos y optamos por Santa Catarina Pinula. En ese lugar pude comprobar varias cosas patéticas: no hay política de atención especial para personas mayores de 70 años o con problemas de discapacidad; hay que hacer largas colas; solamente hay dos personas vacunando, cuando podría haber más y agilizar el proceso; además, terminan la jornada a las 2:00 p. m.

Claro, como las vacunas llegan a cuentagotas, las quieren aplicar despacio, en perjuicio de la población.

Creo que esta señora, quien merece todo el respeto, atención y calidad de servicio, no se hubiera podido vacunar sin el apoyo de terceros, porque las autoridades ni siquiera conocen la realidad nacional.

Seguramente, el Presidente nunca ha llamado al 1517, porque ha estado muy ocupado con los avances de su nido de gavilán pollero en el volcán de Agua, pero la verdad es que todo el sistema es un desastre. ¡Qué vergüenza!

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Por Ricky López Bruni
La de las arrieras

Sin Filtros

noticia AFP
Trump aún cuenta con un grupo de fieles en la Cámara Baja de EE. UU

Las últimas semanas de Donald Trump en la Casa Blanca provocaron una caída en el apoyo que los republicanos del Senado de Estados Unidos le profesan, pero los leales en la Cámara están montando una última y desafiante batalla, señalando que el trumpismo puede llegar para quedarse.

noticia Verónica Spross de Rivera
Caminando cuesta arriba

·

 



Más en esta sección

En Agosto, acumula más millas y participa en una gran promoción con BAC Credomatic AAdvantage

otras-noticias

Diabetes: estudio del mecanismo de la saciedad aporta nuevos conocimientos

otras-noticias

Video: así construyen el avión supersónico silencioso de la NASA

otras-noticias

Publicidad