[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

El bolsillo del guatemalteco necesita estabilidad

opinion

Llamar a la desestabilización jamás será solución para un país.

La actividad comercial está directamente relacionada al clima de estabilidad social, político y económico que pueda existir en un país. En varias ocasiones hemos visto cómo en momentos de agitación en distintos países de Latinoamérica las repercusiones a la actividad comercial pueden generar resultados negativos haciendo que las empresas sean menos competitivas.

Los países con un clima de negocios, social o político inestable definitivamente presentan mayor riesgo para cualquier inversionista. 

El riesgo político afecta en diferentes aspectos que varían desde bajas en la actividad económica derivadas de la incertidumbre hasta frenos a la inversión tanto nacional como extranjera, la generación de empleos y poca apertura de nuevos comercios.

La estabilidad en un país repercute también a nivel macro: los menos estables también son más susceptibles a la inflación o, incluso, al deterioro en las condiciones laborales de los trabajadores locales.

La falta de certeza política es sin duda un freno para la generación de nuevos empleos, pues los ánimos de emprender y crear empresas se reducen. Además, los negocios existentes se blindan ante posibles efectos negativos, lo cual puede causar diversos recortes, e incluso optar por no aumentar o, incluso, disminuir su planilla de trabajadores. Cuando se genera temor a una futura crisis nacional, se estanca el empleo, decae el consumo. Y así el efecto dominó afecta la salud financiera de la población.

Por otra parte, el interés en apostar por el país también disminuye: menos empresas y corporaciones están dispuestas a invertir en un país incierto. En el peor escenario, si la crisis es grave y la etapa de incertidumbre se prolonga, las grandes compañías nacionales e internacionales podrían optar por mover sus sedes y sucursales a países más estables. 

Si no hay inversión, el estancamiento económico y tecnológico es inminente. Se frena la investigación, el desarrollo tecnológico y científico. Una fase de crisis política es un obstáculo para la inversión extranjera y también paraliza la inversión pública. 

Y para rematar, los efectos sobre el bienestar social y el comportamiento de las personas son devastadores. Hay casos en que la incertidumbre política provoca división social o, incluso, violencia y delincuencia que pudieron haberse prevenido. En general, todos estos cambios sociales obstaculizan la actividad económica. 

Por último, la reputación del país en el extranjero afecta la calidad de negocios que se generen, pues, al ser considerado un país no seguro para establecer relaciones comerciales, se afecta al comercio, las inversiones e, incluso, al turismo.

Los guatemaltecos hemos sabido de alguna u otra forma adaptarnos a la nueva normalidad; esto ha implicado aprender a vivir con un virus impredecible, anormal y altamente peligroso. 

Y preocupa que, aun sabiendo que las vacunas son parte esencial de la inmunidad colectiva, existen casos como el de Chile y Uruguay, con evidencia de que aún tras haber vacunado más del 80 por ciento de su población las muertes por el virus no cesan; por ello debemos continuar cuidándonos.

La excesiva demanda a nivel mundial de las vacunas ha causado incertidumbre en su distribución y hemos visto que aquí no se ha cumplido con las entregas, generando demasiada especulación respecto a los procesos de compras. Definitivamente, es necesario que el Gobierno informe a la población de la forma más rápida y certera sobre el proceso de ingreso de las vacunas al país. Es válido que los guatemaltecos soliciten información, y es tarea del Gobierno resolver esas dudas de manera pronta y certera. 

Sin embargo, llamar a la desestabilización jamás será solución para un país; la inestabilidad genera gran desconfianza entre los ciudadanos, y las consecuencias para la actividad económica en momentos donde apenas nos estamos recuperando de las consecuencias de la pandemia serían devastadoras para los bolsillos de los guatemaltecos.

 

*Comunicación Estratégica de Cámara de Industria de Guatemala

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Miguel Ángel Sandoval
Vacunas, cuentagotas y pandemia

En plena crisis y sobre eso se debe alertar, no sobre una ficticia normalidad. 

noticia Luisa Paredes / elPeriódico
Inicia la venta de números de la Rifa Un Millón de Amigos

Los fondos recaudados son a beneficio de las Obras Sociales del Hermano Pedro. 

noticia EFE
Llega Paramount+

La compañía se suma a la guerra del “streaming”. Estará disponible en la región en marzo.



Más en esta sección

IGSS vacunará a quienes hayan recibido la primera dosis en el extranjero

otras-noticias

Mario Roberto Morales: “La solemnidad es uno de los grandes males del mundo”

otras-noticias

Merkel, la retirada de la líder invicta

otras-noticias

Publicidad