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Opiniones de hoy

Gobernar sin responsabilidad, propio de nuestros presidentes

opinion

Se discute si es o no es un Estado fallido el que prevalece en Guatemala. A las luminarias que sostienen que no hemos llegado a esa descripción ya que no cumple con los requisitos conceptuales, abstractos e idealistas del término Estado fallido, se les invita a un acercamiento a la realidad de los hechos en todas las esferas del quehacer público. El Estado de Guatemala es un organismo, sistema o como usted quiera llamarlo que está enfermo. Por lo tanto un sistema alterado, descompuesto, jamás podrá producir resultados propios de un Estado democrático. Hemos  escuchado sobre las celebraciones del bicentenario de la patria. La historia testifica que lo que se constituyó hace 200 años no fue un Estado sino un engendro, cuya estructura formal no era más que legalizar la despiadada voracidad  para seguir apropiándose de lo que ya era propiedad privada, institucionalizar la esclavitud bajo términos civiles y formar los cuerpos de represión que se encargarán de someter cualquier oposición. Un engendro no es ni será jamás sano, por lo tanto el Estado de Guatemala es un organismo enfermo, incapaz de ser coherente, obediente y respetuoso de nuestra Constitución Política. Esta enfermedad es patente ya que solamente una persona que carezca de lo propio de ser “ser humano” puede negar que en nuestra nación, se prive a la mayoría de la población a una educación formal; se le impida el acceso a un sistema de justicia sostenido por el derecho; se le niegue una atención pronta y esmerada de Salud Pública y Seguridad Social; se le prive de condiciones favorables a un empleo digno, etc, etc. La gente padece hambre, se enferma, ¿quién cuida de ellos? El departamento de Petén ha sido y sigue siendo un botín que se consigue con total impunidad. Es y ha sido invadido tanto por nacionales y extranjeros para despedazarlo inmisericordemente con toda su riqueza. La diferencia que estos depredadores y comercializadores de usted ya sabe que están muy bien equipaditos y formados para responder y repeler inmediatamente cualquier conato de incursión por parte de  las fuerzas de seguridad del país. Pero todos sabemos que esas incursiones  de seguridad nacional no se ejecutan. En cambio se dirigen a los débiles, a los pequeños, a los que no pueden defenderse, a esos si se les aplica la Ley. Un jovencito y un adulto murieron, mujeres y niñas son asesinadas, manifestaciones son reprimidas por la aplicación de la fuerza bruta. Estos hechos lamentables en Petén, jurídicamente se llevaron a cabo con premeditación, alevosía y ventaja, recuerda la muerte de las niñas en el Hogar Seguro, será que los guatemaltecos ya lo olvidamos. Habrá alguna reserva para afirmar o no, que en Guatemala permanece y existe un Estado fallido.

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