[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Arranca la República de Guatemala (V), se consolida en La Arada

opinion

No al Congreso, no al pelele del Inguat, sí a Gloria Porras.

Al saber que los ejércitos de Honduras, El Salvador y las fuerzas rebeldes de Nufio y algunos liberales guatemaltecos estaban reuniéndose para cruzar la frontera con Guatemala con 6 mil tropas y piezas de artillería. Carrera volvió a la capital y dejó a sus 2 mil hombres en Jutiapa a pedirle más armas al presidente Paredes, pero este le respondió que los ingleses se habían retrasado y tenía que batallar con las que tenía.  Le fueron de utilidad los mapas para hacer su estrategia y ser ingenioso dada su desventaja numérica en todo. Así, volvió con los suyos para enfrentar al enemigo, animados por las últimas victorias contra Nufio, a sabiendas que sería sangrienta la próxima batalla. Les dijo que ya tenía el secreto para vencer al enemigo pero no lo dirá sino en su momento. Dice ‘La montaña infinita’: “Recorrió el árido terreno donde deseaba dar batalla. Rafael visitó las fincas vecinas y la aldea El Obraje, deteniéndose a la sombra del peñón de La Arada frente al río San José, un afluente cuando no llovía como ahora”. Allí debía atraer al enemigo por Metapán. Entretanto Vasconcelos mandó un mensaje a Paredes que si desterraba a Carrera no invadiría pero este no le hizo caso. Carrera dejó su artillería camuflada en el peñón de La Arada y mandó a 500 hombres como retaguardia, y avanzó con el resto de sus hombres. Sabía que iba a enfrentar al viejo Isidoro Saget, nombrado por Vasconcelos para dirigir sus fuerzas y a los individualistas Gerardo Barrios, Trinidad Cabañas, Nufio, Monterroso, Bran… Carrera y sus tropas se acercaron a las de Vasconcelos para provocarlo, quien ordenó a Saget perseguirlo, aunque lo contrarió, pero el salvadoreño insistió y lo siguió porque daba la impresión de huir.  Los guatemaltecos atravesaron el río San José cuando comenzó la noche, dejando a las tropas enemigas del otro lado del río. “Carrera mandó hacer terraplenes y cavar trincheras en caso de un ataque nocturno cerca de los cañaverales”.

Ambos ejércitos así acamparon para descansar, “cada bando viendo las fogatas del adversario y oyendo sus carcajadas. Rafael dijo que “aquí no viene alguien tan listo como Morazán”, pues en 1828 Morazán se fue directo a la capital con sus tropas y venció a  los Aycinena y les confiscó sus bienes así como a otras cien familias “patricias” en Centroamérica. Luego los desterró junto a las órdenes religiosas. Aycinena volvió una década después con otras diez familias con poca plata. Vasconcelos debió ir a tomar ciudad Guatemala como hizo Morazán por estar desguarnecida. ‘La montaña infinita’ (p. 320) narra cómo fue la batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851. 

Resumo: Vasconcelos al alba les dijo a los suyos que confiaran en su superioridad numérica a pesar de la ventaja de Carrera de estar en alto sin aparente artillería. Su ejército lo dividió en tres y así lo hizo Carrera al ver tales movimientos, pero, para dar la impresión que huía, comenzó a retirarse, lo que generó confianza entre los oficiales de Vasconcelos. Carrera al ver que los enemigos  iban a la mitad del río, ordenó fuego a su artillería camuflada en el peñón y arrasó al enemigo, mientras Cerna encendió al cañaveral, al tiempo que Carrera ordenó disparar a discreción, las cañas tronando como balas en el incendio creando terror entre los invasores que caían muertos o heridos en el fango sin poder responder con sus rifles y artillería. Carrera y su caballería hicieron el resto con los invasores que huían a Honduras y El Salvador. Al final de la batalla la victoria era de Carrera, pero quedó tirado e inconsciente. “¡Carrera ha muerto!”. 

Pero pronto se levantó y surgió el clamor general por su victoria. Más de 600 muertos del enemigo y solo 27 guatemaltecos caídos. La República y los intereses mayas se aseguraron. Y asumió la Presidencia vitalicia intercultural y la reaseguró al expulsar más tarde a los filibusteros enviados por la Casa Blanca a Nicaragua junto con los ticos. Carrera fue el hombre fuerte del istmo hasta su muerte en 1865.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Talibanes avanzan imparables hacia Kabul
noticia EFE
Nicaragua anula pasaporte a la representante de partido opositor ilegalizado
noticia Méndez Vides
Jueves Santo

En silencio, conteniendo el aliento



Más en esta sección

La negativa a pagar el derecho de paso, habría sido el móvil del asesinato del ciudadano francés Benoit Pierre Amedee, señala fiscal

otras-noticias

Ibrahimovic vuelve con Suecia, pese a su lesión

otras-noticias

LeBron James se vacuna contra el COVID

otras-noticias

Publicidad