[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Andrés y el mar

opinion

Los niños le dan valor a la vida, no conocen la mentira ni las máscaras que enturbian la conciencia de los adultos.

Sin darnos cuenta, perdemos la oportunidad maravillosa de compartir con los niños (as) su manera de ver la vida a su corta edad y recibir lecciones inolvidables con sus ocurrencias. Un amigo me contó, que a su nieto Andrés, de nueve años, le contaba el cuento de los misterios del mar, mientras las olas les bañaban los pies una y otra vez sin pedir permiso. De repente, le dijo: “Mis pies se llenan de arena y los tuyos no. ¿Cómo le haces?”. “Hablo con el mar, contestó el abuelo”. Con su mirada dulce, el niño dudó y lo retó, a que las olas llegaran a una distancia determinada. Aceptado el reto, la espuma empezó a llegar puntual al lugar elegido. Andrés no creía lo que miraba, obligando al improvisado mago a decirle: “El mar se enoja si dudas que habla con sus amigos”. Y sin titubear, contestó: “El mar no se enoja con nadie”. Al rato, las olas lo hicieron besar la arena tres veces y el abuelo riéndose, gritó: ¡Ya viste! “Tú me engañas y te ríes de mí”, dijo el niño. Al día siguiente, la magia se trasladó a la piscina, moviendo una pelota y por una orden invisible, encontrar objetos perdidos. Sin una explicación razonable de las primas, se dio por vencido contándole el secreto a su mamá: el abuelazo habla con el mar, supuestamente, le dijo. Ese supuesto, jodió la cosa. En la noche, en el juego de mímica, si no adivinaban sus gestos, con aires de profesor de Harvard espetaba: ustedes no dan y es la mínima lógica extrema. En pocas palabras, sin entender lo que decía, les dijo algo parecido a tontas de capirote a todas, incluidas tía y abuela. En el viaje de regreso, la discusión fue intensa -nunca paró-, por la magia del abuelo en el mar y la piscina. La risa de esos momentos es inolvidable.

Los niños son más listos de lo que parecen y nos hacen creer que creen en lo que no creen. Apartarlos de los teléfonos inteligentes es una proeza digna de mejor causa y, disfrutar de su compañía difícil. Además de sacarnos de apuros en la computadora, los necesitamos para no perder esa relación tierna, ese calor humano, que permite conocerlos mejor, sembrando una semilla de confianza en su mente virgen, inocente, que se enriquece al oír las fantasías con embeleso, como el rumor de un arrullo cristalino convertido en un himno de alegría, iluminando su rostro una sonrisa sin límite, dándonos un beso que anhelan las abuelas y por el que darían la vida con los ojos cerrados. Son los únicos que nos admiran sin pedir nada, perdonando perder el tiempo en tonterías importantes sin hablarles, olvidando que son un regalo especial de la vida. Dándoles importancia, al empezar a enredarse las raíces de la existencia en la nostalgia y la soledad, inventando historias que nadie cree, ni siquiera el tiempo escondido en las arrugas, huyendo de miradas indiscretas, sin lograr disminuir la angustia, ni saber el motivo que nos lleva a eliminar del entorno, el aroma de un amor puro y esencial, que solo existe en la niñez. El descuido de ese tesoro no tiene justificación, podemos producir más dinero pero no más tiempo. Los niños le dan valor a la vida, no conocen la mentira ni las máscaras que enturbian la conciencia de los adultos, el territorio de su amor es la verdad pura. Por eso es tenaz, cotidiano y puro, sin nublarse el espejo donde se miran. 

La formación que reciben en el hogar es vital complementarla con la guía del maestro en las aulas. Deber que no puede eludirse, subordinando el interés de la niñez a cualquier tipo de reivindicación por justa que sea. Obligación sagrada que no debe sucumbir a las desviaciones de los mercaderes, olvidando el juramento de lealtad a los principios y valores, reflejados en el esplendor de la inocencia de los niños, anhelando recibir el pan del saber, tejido por manos cálidas cubiertas por la dignidad de los hombres y mujeres cumpliendo su deber, entendiendo de un modo diferente la existencia, dándole sentido a la vida con un esfuerzo de reflexión y disciplina mental. Joya. Si pudieran borrarse los errores del pasado, se borraría la sabiduría del presente.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
El Salvador cumple 20 años de dolarización

Junto con Ecuador y Panamá son los únicos tres países dolarizados de América Latina.

noticia Isela Espinoza/elPeriódico
Industria Licorera Quezalteca galardonada como Exportador del año 2020

En esta edición se evaluó la reinvención o innovación en los productos o servicios de exportación, la adopción de nuevas tecnologías y buenas prácticas.

noticia AFP
Mujer que murió en el Capitolio era una seguidora de Trump de California

De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

El BID ofrece mecanismos de garantía para adquirir vacunas

otras-noticias

5 Minutos

otras-noticias

El Hospital Herrera Llerandi realiza el primer trasplante de hígado en Guatemala

otras-noticias

Publicidad