[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Comunicación feminista: La brecha se ha abierto

opinion

La Cuerda

En tiempos donde los fundamentalismos se erigen con fuerza y tratan de permear las agendas política, educativa, religiosa y mediática se torna más importante aún que los feminismos sigan disputando narrativas, prácticas y formas de interpretar el mundo. En momentos históricos donde se adormecen conciencias en lugar de denunciar el oprobio, se hace más que necesario que las interpretaciones críticas feministas ocupen espacios en los medios de comunicación.  

La relevancia de los medios en este sentido es porque son estos los que les aportan insumos a las sociedades para las diversas y plurales interpretaciones del mundo, y porque su impacto es muy profundo. Si allí se producen contenidos para combatir el pensamiento unilateral, excluyente y opaco las sociedades tendrán elementos para deshabilitar los mandatos patriarcales, racistas, heteronormados que tienen instalados y repiten acríticamente. 

El periodismo feminista ha permitido dar a conocer y hacer visible el quehacer y las demandas de las mujeres, al mismo tiempo que ha divulgado las propuestas políticas feministas para la sociedad. Sin embargo, no es un periodismo solo de y para mujeres, es una forma de comunicar que aporta una comprensión distinta de la realidad, que coloca aristas y devela elementos que generalmente no se ven por falta de costumbre o por falta de voluntad política de quienes dirigen los medios de comunicación.

La forma de comunicar desde el feminismo ha permitido colocar en el debate público una serie de temas que antes, desde el profundo androcentrismo que guiaba la selección temática, ni siquiera eran considerados como tal, la violencia contra las mujeres, por ejemplo, pero no solo. Además, se hicieron visibles las discriminaciones específicas, las opresiones combinadas, las brechas de desigualdad naturalizadas, se denunció la subrepresentación en todos los espacios, se reconocieron las diversidades, se debatió en torno al sexismo como el mayor obstáculo para que no haya un desarrollo equitativo para las mujeres y se han aportado elementos para comprender cómo los sistemas de opresión se entrecruzan y matan. 

Por lo tanto, hacer comunicación y periodismo feminista es profundamente ético, porque no invisibiliza a la mitad de la población como en los contenidos a los que se han acostumbrado las sociedades en los siglos anteriores de positivismo y supuesta objetividad. Hacerlo no debería considerarse un “tipo de periodismo” sino más bien, la forma de comunicar inclusiva y respetuosa de derechos. Pero, además, la propuesta feminista apunta a una comunicación que propicie el cambio social, por eso no se conforma con describir los hechos, sino que aporta estrategias y caminos para resolver los problemas.

Para hacerlo las feministas tuvieron que (re) crear el lenguaje, ampliarlo, forjar categorías propias para nombrar eso que antes no tenía nombre. Propusieron nuevas aristas y fuentes, propiciaron el valor de la palabra de las mujeres, así como potenciaron sus propuestas y saberes.

Y mientras iban construyendo sus propios medios, se aportaron insumos para transformar la práctica periodística de los medios tradicionales. Actualmente es más frecuente encontrar narrativas y sujetos sociales que no solían ser ni noticia, ni fuentes. Obviamente aún falta mucho camino por recorrer para ver un cambio de paradigma informativo, sobre todo en épocas donde la información es mercancía y la desinformación se expande como plaga. 

La brecha se ha abierto, se han aportado los insumos. Las herramientas para generar comunicación emancipatoria se vienen desarrollando desde hace más de tres décadas en la región. Los medios corporativos tienen ahora el reto en su cancha.  

 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
El largo camino de varios robles, del bosque a la aguja de Notre Dame de París

Los ocho majestuosos robles del bosque de Bercé, en el centro-oeste de Francia, ya han vivido dos siglos, pero aún les quedan algunos años para que su preciada madera pueda sostener la futura aguja de Notre Dame de París.

noticia IN ON CAPITAL
¿Qué nos espera esta semana ?

Los datos de inflación de las principales economías se darán a conocer.

noticia AFP
Presidente chino Xi Jinping advierte en el Foro de Davos sobre “una nueva Guerra Fría”

El régimen comunista teme que Biden quiera unir a los países occidentales contra el gigante asiático.



Más en esta sección

Día Mundial de las Playas: cinco playas que promueven el cuidado medioambiental

otras-noticias

La cápsula Dragon vuelve con éxito con la primera misión civil en el espacio

otras-noticias

Vídeo | Un motociclista cae bajo las ruedas de un autobús, pero sale ileso

otras-noticias

Publicidad