[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Arranca la República de Guatemala (III)

opinion

Bienvenida la fuerza de tarea ofrecida por Biden contra la corrupción.

La rebelión de la montaña de la facción de Los Lucíos en oriente fue el escenario de fondo que tuvo Alejandro Marure mientras terminaba de redactar  en la capital el proyecto de nueva constitución democrática para la República. Por supuesto que las tropas de Carrera respondieron a los montañeses de oriente pero, como él diez años atrás, Los Lucíos se escabullen aunque a veces los sorprendía en las orillas de los ríos, pero se escapaban  mientras la gente repudió a Carrera por el hambre. Así, la República aún no tenía visos de consolidarse pese a la alianza entre liberales y conservadores por sacarla adelante mientras se vislumbraban las elecciones. Entretanto, un traidor degolló al tal Lucío y mandó su cabeza a la capital, enojando tanto a su facción que saquearon la finca de los Carrera en Mataquescuintla. Y siguió la falta de maíz y granos por el acaparamiento de alimentos en la zona.

El Gobierno mandó que las municipalidades vendieran a costo los comestibles pero no fue posible evitar el acaparamiento y siguió el pillaje, esta vez de José Dolores Nufio. En julio y agosto los aguaceros fueron tremendos e inundaron los sembradíos en la franja oriental. Y la insurrección tomó más fuerza y le fue más difícil de perseguir bajo las lluvias. Sus compañeros de siempre, Vicente Cruz y su hermano Serapio, alias ‘Tatalapo’, le sugirieron que detuviera las elecciones, pero siguieron adelante. Y los dos partidos hacían su propaganda con volantes como reza en ‘La montaña infinita’, página 234: “Yo soy Juan Chocoy / Buen conservador, / Que cree en la Virgen / Y en nuestro señor.  Y otro: “Yo soy ‘Mincho Colorado’, liberal de lado a lado, / Liberal y bien plantado”. Carrera y sus oficiales que representaban al campesinado se sentían distintos a los criollos de ambos partidos porque ellos eran pardos y aquéllos los miraban de menos, pero ellos tenían las armas. 

Debido a la calamidad por la primera vez, Carrera aceptó que grupos indígenas apoyaran las labores agrícolas de las fincas y le acarreó críticas. Barrundia y Pedro Molina estaban seguros de que iban a ganar las elecciones según los sondeos en medio de la crisis. ¡Vivan los liberales, viva la libertad! Era la opción para sacar al grupo de Carrera culpable de la hambruna.

Sin embargo, él seguía guerreando junto a sus compañeros Manuel Bolaños y Antonio Solares a Los Lucíos en la zona de Santa Rosa. Cuando creyó que los rebeldes habían sido derrotados saltaron como la liebre en otro lado. Dado que el clan Arzú dio dinero para seguir la lucha, Carrera nombró a uno de ellos como asistente para supervisar el gasto del dinero. 

Aunque tuviera 3 mil soldados no podría nunca derrotar a las guerrillas. Para paliar la crisis, dice ‘La montaña infinita’, página 246: “Carrera estableció el Consejo de Asesores con liberales y conservadores para solucionar tantos problemas, donde se acordó suspender la libertad de prensa pues se estaba en guerra y se postergaron para junio las elecciones, obligando a los candidatos a ser originarios de sus departamento”.  Bajo ese clima se realizaron las elecciones y los ganadores fueron los liberales. Serapio le sugirió a su hermano Vicente darle un golpe de Estado a Carrera para evitar que los criollos tomaran el poder, pero se negó. Serapio entonces se fue a la rebelión con sus tropas en occidente, mientras el pillaje cundía a nivel nacional. El montañés Nufio tomó control de la aduana de Izabal. Pavón le dijo a Carrera que admitiera a algunos conservadores como oficiales de su ejército, pues estaban financiado a sus tropas campesinas y lo hizo para tener liquidez para batallar a Serapio en Patzún.

Allí Carrera lo venció gracias “a la divina providencia”, según escribió, mientras el otro pudo huir. Carrera renunció a la Presidencia para que su nombre no justificara la rebelión. Cuando la Asamblea eligió presidente de la República a Pedro Molina pero este luego nombró a  J. Antonio Martínez en su lugar. Y ya con los liberales en el poder, Carrera partió a México acompañado por un destacamento militar. A su paso recibió el saludo de quichés y mames y, al fin, llegó a Comitán.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Isela Espinoza/ elPeriódico
Empresa de medición de audiencias invierte US$1.5 millones en Guatemala

Exacta Media Research, empresa de origen chileno, realizará medición de audiencias.

noticia EFE
Spielberg lanza el tráiler de ‘West Side Story’

Este es el remake de la cinta que en 1961 ganó 10 premios Oscar.

noticia EFE
La cónsul de Panamá en Bogotá muere al ser arrastrado su vehículo por un río

El funcionario detalló que la diplomática viajaba con su esposo, Pedro Cantillo.



Más en esta sección

Rechazan otra solicitud de retiro de antejuicio planteada en contra de Erika Aifán

otras-noticias

Video: comunitarios se unieron para sacar un vehículo de un barranco

otras-noticias

“Lo estábamos esperando, señor Bond”: el agente 007 vuelve tras retraso por la pandemia

otras-noticias

Publicidad