[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Los regalos de la caca

opinion

Follarismos.

El título puede sorprender y seguramente que a ciertas mentes almidonadas les parecerá impropio o vulgar, aunque nuestra familiaridad con expresiones que tienen relación con el universo fecal (“andate a la mierda”, “comé mierda”, “sos una mierda”, etcétera) y con las realidades excrementicias que forman y conforman nuestro país, desde las que tienen que ver con gobernantes y diputados, pasando por instituciones públicas y privadas, hasta aterrizar en los cagadales bajo los que está sumergida la educación, la salud, los transportes –y paro aquí, porque entonces no terminaría nunca mi artículo.

Pensé hoy que no sería ocioso hablar de eso que llamamos “caca”, porque gracias a una paciente que el otro día, hablando de sus problemas y de su vida en mi consultorio de psicoterapia, declaró con determinación que su vida había sido una mierda (“mi vida ha sido una verdadera mierda”, afirmó), yo me quedé impresionado por sus palabras y le aseguré que, precisamente, el hecho de estar haciendo una terapia, le permitiría reciclar todas esas experiencias negativas vividas para transformarlas en una riqueza positiva.

¿Cómo así?, preguntó. Entonces le conté lo que la doctora Betty Erickson, hija del famoso psiquiatra Milton Erickson, me sugirió en un congreso mundial sobre psicoterapias breves llevado a cabo en Munich, Alemania, donde yo vivía. “El trabajo de psicoterapia puede ser concebido como trabajo de reciclaje”, me dijo. “Los pacientes traen a nuestro consultorio su caca, es decir, sus sufrimientos y ‘fracasos’, y nosotros los transformamos en aprendizajes y en una conciencia ampliada de sus posibilidades, o sea, les devolvemos la caca convertida en un regalo que les servirá para el resto de la vida”.

Desde entonces, siempre pienso en la sutil intervención alquímica, ecológica y escatológica que se esconde en toda psicoterapia. El hecho de haber comido mucha mierda en la vida (hablando metafóricamente, por supuesto), si logra derivar en un sano proceso de digestión gracias a la intervención técnica del “mediador” o “traductor” de significaciones que es el psicoterapeuta, entonces los nutrientes y vitaminas extraídas de todo aquel dolor se convertirán en procesos de maduración intelectual y emocional, integrados en aprendizajes y equilibrios internos que nos permitirán enfrentar la vida con más solvencia y satisfacción que antes.

De allí, señoras y señores, que no hay que desesperar: hay épocas en que, como individuos, necesitamos algún tipo de psicoterapia para reciclar la mierda acumulada, de la misma manera como los países necesitan revoluciones políticas, sociales y económicas para salir del profundo mierdero en el que se encuentran. 

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Las redes sociales cuentan con 4 millardos de usuarios en el mundo, según informe
noticia Geldi Muñoz Palala
Combustibles registran nueva alza esta semana

Este año, el incremento acumulado del galón de gasolinas alcanza Q4.70 y Q3.70 el diésel.

noticia redacción elPeriódico
Talleres para identificar el contrabando


Más en esta sección

Usan dique para desviar lava que avanza hacia comunidad

otras-noticias

Hombre infectado de COVID-19 fue capturado junto a 57 personas en club nocturno

otras-noticias

Igor Stravinsky: Le Sacre du Printemps

otras-noticias

Publicidad