[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

No serán los primeros en equivocarse

opinion

Pretender que somos un país soberano ante Estados Unidos es una utopía, por no llamarle fantasía.

La preocupación de Washington ante la elección de cortes y sobre la agenda anticorrupción, al parecer, no es de interés de algunos en el Legislativo. Desde el Norte el mensaje es claro: su postura es rígida ante la corrupción y la impunidad en la región. Esperan que los perfiles de los candidatos para la elección de cortes sean idóneos y estén sujetos a procesos transparentes. El oficialismo, sus peones y aliados igualmente fijan su postura: se resisten a escuchar a los mensajeros. Nuestra historia está cargada de necios que escogieron ignorar la agenda de Washington. No obstante, cedieron con el tiempo, algunos por convicción y otros por la fuerza. 

Pretender que somos un país soberano ante Estados Unidos es una utopía, por no llamarle fantasía. Actualmente, ese país no solo es nuestro socio comercial más importante, sino que a su vez esa economía representa ingresos para la nuestra por más de mil millones de dólares mensuales, provenientes de lo que se ha convertido en el producto líder de exportación de Guatemala: su gente. Millones de guatemaltecos residen ilegalmente en ese país, convirtiéndose en la columna vertebral de nuestra economía. Para Estados Unidos, esta situación constituye un problema de seguridad nacional que no se puede dar el lujo de ignorar. El nuestro es un sistema político-económico-social que expulsa a sus compatriotas, un Estado fallido que premia la corrupción que se perpetúa en total impunidad. Este esquema es el resultado de la tolerancia y de la complicidad de una minoría, dentro de los sectores que conforman nuestra sociedad. La mayoría de guatemaltecos son víctimas de la situación. Mientras que para la poderosa minoría, esta es la “finca” con las condiciones perfectas para que el ‘statu quo’ que tanto les ha beneficiado nunca cambie. 

La distancia con el primer mundo permite que en nuestro país se redefinan conceptos como el capitalismo, el socialismo, la soberanía, entre tantos otros que cobran un nuevo sentido por estas latitudes. Para todos esos neófitos diputados y una que otra pluma a sueldo –que grita a los cuatro vientos “soberanía” e “injerencia extranjera”, cada vez que los intereses espurios de sus patrocinadores son amenazados–, aislarnos del primer mundo es lo que más conviene. Pero este aislamiento no es posible para los sectores e individuos que no se nutren del mal funcionamiento del Estado y de nuestra economía. Sin embargo, la indiferencia, la tolerancia o el desconocimiento de la mayoría es lo que facilita que el sistema no cambie, paradójicamente, aunque funcione en deterioro del país. Guatemala ya no resiste más bajo las condiciones actuales. Dado que aquellos en posiciones de poder, que podrían hacer factible el cambio, no están dispuestos a colaborar, el mismo será impuesto. 

Los americanos trabajan con lo que esté disponible, otorgando una oportunidad a los diferentes sectores para reinventarse. A quienes den batalla, batalla tendrán. Pronto veremos a muchos romper filas. Marcarán distancia de aquellos que no tienen opción de reinventarse, pues les es imposible desligarse del pasado. De este tipo los hay en cada sector de la sociedad. Al gobierno de turno el camino se le presenta cuesta arriba, más cuando sin pudor alguno se da el lujo de ignorar las señales que desde hace varios días llegan del Norte. Como bien dice el dicho: “Al entendido por señas”… Otros con más que perder, empiezan a encauzarse.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Marco A. Oliva / DPI 1759523101906
Recuerdo de dos hermanos canoeros
noticia Miguel Ángel Sandoval
Estados de sitio o prevención sin democracia

“Sabemos que la legitimidad política no estriba ni radica en una elección”.

noticia AFP
Catar saca pocas conclusiones positivas

Para los organizadores, el reciente Mundial de Clubes debería haber servido como test fiable de cara al Mundial de selecciones de Catar-2022, pero la pandemia de coronavirus y la ausencia de aficionados extranjeros deslucieron un torneo que no pudo dar demasiadas pistas sobre lo que será la cita planetaria prevista el próximo año.

 



Más en esta sección

Pacientes crónicos del IGSS sufren escasez de medicamentos

otras-noticias

Giammattei evita hablar de corrupción, pide ayuda sin condiciones y responsabiliza a EE. UU. de demanda de drogas

otras-noticias

Sala confirma absolución de hijo y hermano de Jimmy Morales

otras-noticias

Publicidad