[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La mala palabra

opinion

La actual imagen de los políticos es un desastre.

Los gremios proyectan imagen ante los demás, porque es imposible abstraerse de la realidad y de los otros. Así lo hacen las “marcas”, que llegan a expresar tales atributos que con el tiempo se convierten en expresión de la esencia que evocan, o a donde tienden. La imagen puede ser positiva o perjudicial, es por eso que decimos que al sastre o al carpintero no se le cree la fecha de entrega de encargos, pero se les excusa por tradición si el trabajo terminado vale la pena. Ya todos saben que cuando dicen agosto, quiere decir septiembre u octubre, y que la calidad es lo que manda. Las excepciones confirman la regla. De los albañiles convertidos se puede confiar que regresarán el lunes, aunque antecede al gremio la mala fama del bacanal de los sábados. La generalización es impía, discriminante, pero los prejuicios se establecen en la experiencia, y la fama se gana por repetición.

En el mundo islámico de los años del llamado Descubrimiento de América, los musulmanes expulsados de Granada sufrieron la llegada de los Castellanos al África, en situación incierta, y para sobrevivir bajo tantas limitaciones y presiones adoptaron medidas gremiales, como fue el caso de los cargadores o mozos de cuerda, que se pusieron de acuerdo siendo muy sencillos y sin educación, para convertirse (según las narraciones de Amin Maalouf) en el gremio más respetado de Fez, por su buena organización y solidaridad: “El hijo de uno es el hijo de todos”, velaban y cuidaban por sus integrantes y su imagen. Si uno de ellos se extraviaba y transgredía las reglas, como por ejemplo cometer un crimen, no lo ejecutaban en público como a los demás, para no hacer cargar al gremio con el oprobio. No basta ser sino hay que aparentarlo, porque el hábito no hace al monje pero ayuda. 

El gremio de los políticos es mala palabra. Tanto se insiste en evidenciar a los corruptos, sin beneficiar ni acreditar con respeto público a los correctos, que ya se piensa mal de todos, como si no pudiera haber decentes y limpios. A las nuevas generaciones les costará asumir su turno en el proceso, porque el gremio en sí está manchado, unos han envilecido al resto. Quizá hasta el sistema atrae las malas intenciones, como la miel a las abejas. Los correctos tienen que rechazar desde la interioridad del gremio a los transgresores, o la mancha los sepultará. Su actual imagen es un desastre, lo que no conviene a la sociedad, y la restauración debería partir de nuevos partidos, borrón y cuenta nueva, para ir recuperando poco a poco la credibilidad, la honra y el respeto.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Zidane: “Vivimos para estas emociones”

El técnico del Real Madrid, Zinedine Zidane, volvió a mostrarse esquivo este viernes sobre su futuro, mientras alaba a su equipo, que va a pelear por la Liga en la última jornada asegurando que “vivimos para estas emociones”.

 

noticia Lucero Sapalú / elPeriódico
Realizan allanamientos por casos de extorsión a periodistas

En una vivienda se ha localizado más de Q65 mil en efectivo. 

noticia EFE
Muere el expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños

El expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños Geyer (2002-2007) falleció a los 93 años, tras sufrir un “quebranto de salud”, informaron este martes sus familiares.



Más en esta sección

En medio de la crisis sanitaria, Allan Rodríguez viaja a Viena

otras-noticias

Diputados presentan amparo contra la fiscal general Consuelo Porras

otras-noticias

Sigue viva

otras-noticias

Publicidad