[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Toque de Queda

opinion

“Como gallinas durmiendo en el corral, plácidamente, sin miedo al lobo”

En una aldea en la periferia de la urbe metropolitana, una familia se despertó tras la segunda noche sin Toque de Queda, alertados por el silencio en el gallinero. 20 gallinas eran su capital, y no encontraron ninguna. Los perros no ladraron, nadie notó nada, pero por información de las viviendas próximas, un grupo de enmascarados asoló el territorio en el horario que por meses había estado tranquilo. El afectado llamó a su empleo en Guatemala, donde trabaja en construcción, para reportar que no podría presentarse ese día, porque con un grupo de vecinos, de los que antes conformaron patrullas de autoprotección, de vigilantes, salieron en fila para avanzar por los cerros en busca del paradero de las gallinas. Empeñaron varias horas, y regresaron con hambre y sedientos, sin nada. La inseguridad regresó mordiendo a los más débiles.
La noche siguiente ya no pudieron dormir tranquilos. Y en las ciudades grandes y barrios densos, se empieza a escuchar que se está avivando la delincuencia, como si el final del estado de calamidad hubiera dado autorización para volver a las andadas, no importando la pandemia ni las reglas.
¿Qué significó el toque de queda para la población? ¿La prohibición de salir a la calle en un horario determinado sí fue obedecida por los ladrones de gallinas? Pareciera que lo único a lo que obedecemos de forma general es a las órdenes claras, sencillas, al no se puede, como si estuviéramos acostumbrados a movernos de corral en corral como animales, porque cuando la emergencia se anunció, fueron notorias las calles desiertas, que hoy admiramos con asombro en la memoria fotográfica. A las cuatro de la tarde empezaba el encierro, y hubo accidentes de gente corriendo para llegar puntuales. Hubo muchos detenidos, más que delincuentes, por transgredir la hora permitida. Somos un pueblo obediente, y las excepciones confirman la rigurosidad del enunciado. A partir de las nueve de la noche, por varios meses, los ciudadanos nos mantuvimos quietos en casa, como gallinas durmiendo en el corral, plácidamente, sin miedo al lobo.
La liberación de horarios sucedió, y nuevamente empezaron los asaltos, amenazas, extorsiones, como si se hubiera extendido licencia a quienes no actuaban así dos semanas atrás. Casi hemos vuelto a la vieja normalidad, y la pandemia es percibida apenas como otra enfermedad, de esas que atacan a muchos y a lo que nos resignamos.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Luisa Paredes / elPeriódico
José Rivera Nájera asume como diputado al Congreso de la República

Fue juramentado en sustitución de la diputada  Adela Ana María Camacho Sinibaldi de Torrebiarte quien falleció en diciembre pasado.

noticia Redacción/ elPeriódico
El teatro en tiempos de pandemia
noticia AFP
Bukele proscribe conmemoración de acuerdos de paz

La guerra civil, que se produjo por la injusticia social, el cierre de los espacios de participación política y la represión militar, dejó más de 75.000 muertos, 7.000 desaparecidos y pérdidas millonarias a la economía.



Más en esta sección

Hermano de diputada Sofia Hernández es hospitalizado en el San Juan de Dios

otras-noticias

El FMI ve “grandes divergencias” en la recuperación y alza en la desigualdad

otras-noticias

Georgieva (FMI), la recuperación será “verde e inclusiva” o no vencerá crisis

otras-noticias

Publicidad