[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Hipotálamo

opinion

“Ahí donde habita el amor”.

El 16 de marzo escuelas, institutos, colegios y universidades cerraron sus puertas. Para algunos la educación se ha transportado a un mundo digital. Para otros (la mayoría), el estancamiento ganó la batalla. Muchos, hasta niños, se pondrán a trabajar y no estudiarán más. Estos meses oscuros deben marcar un nuevo paradigma, porque los problemas sociales tenderán a agravarse y si no nos alertamos, aquellos podrían repercutir seriamente en todos los ámbitos, incluyendo la escuela.

No cabe duda de que el contacto físico es indispensable para activar esa región cerebral llamada hipotálamo, ahí donde habita el amor. Compartir experiencias, emociones, palmas, huellas, besos, diálogo, abrazos y la posibilidad de resolver problemas son parte de ese sentimiento. Y el aula es un área sagrada para eso. Es zona franca. Ahí se desarrolla identidad, código común, ruido constructivo. El aula está hecha para formar ciudadanos unidos, preparados para hacerle frente a los retos de la vida. En colectivo. Ahí nace la solidaridad, hoy visiblemente fundamental. Y también la posibilidad de lograr la reconstrucción de una sociedad cuyos nuevos códigos debemos inventar en equipo.

Se enseña en una escuela a vivir, a considerar posibilidades, a imaginar, a planificar, a edificar proyectos, a luchar. Es la escuela el lugar de la tolerancia y la concordia. Es la escuela nido de abrazos y amigos. Al menos todo eso debe de ser.

La educación a distancia pone de nuevo la brecha sobre la mesa: gran porcentaje de los niños no cuentan con pantallas. Ni siquiera con energía eléctrica o agua potable. Mayoría de los estudiantes no tienen una computadora (ver censo). Las madres y padres son analfabetas en muchos casos, lo que complicaría supervisar el trabajo a distancia. De nuevo unos sí y la mayoría no. Cantidad de hogares en nuestro país viven con candelas. Y pasan hambre.

La educación es proceso constante de liberación. De emancipación de todo tipo de opresión inducida. Debe incitar a la búsqueda de la transformación. Anular la pasividad a la que hemos sido sometidos por siglos. Dejar la domesticación y fomentar la propia producción de ideas es lo que toca. Rebelión de la palabra. Acción y reflexión.

El mundo nos pide hacer una parada. Y, si salimos de esta, cambiar el modelo de la escuela es la mejor idea para re direccionar rumbo. Derrumbar ese caduco que aún enseña a repetir y no a reflexionar. Ese que enjaula, amarra, encierra. Ese que discrimina, que expulsa.

Pues sí, buen momento para derrotar la inmediatez. Y si volvemos a las aulas, la escuela también tendrá que cambiar. Que comprenda la diversidad y el pluralismo. Que retome la historia y los derechos. Una nueva educación de ciencia, tecnología, pero también de humanidad. Para todos. Donde los niños no respiren injusticia y cultiven el sorprendente territorio de su hipotálamo.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Natalia Marsicovetere y Tristán López / Visibles
El éxodo de los y las migrantes lesbianas, gays, bisexuales y trans

Las personas migrantes son valientes, les mueve el anhelo por una vida que no equivalga a la condena a la miseria y violencia, una vida donde puedan existir siendo quienes son.

noticia Europa Press
Un restaurante en Madrid crea una barra de hielo tras la nevada
noticia Helmer Velásquez
Giammattei: guiño a militares

Este país oveja.



Más en esta sección

Cabecitas de Algodón pide ayuda para su mantenimiento

otras-noticias

Mujeres se manifiestan contra los femicidios en Guatemala

otras-noticias

Capturan a cuatro hombres por la muerte de dos mujeres en Jalapa

otras-noticias

Publicidad