[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

El tiempo y Belice

opinion

Los hechos nos obligan a recoger del suelo la política seguida con Belice que, a decir verdad, solo Dios sabe si existió.

 

El diferendo con Belice lo descuidaron diferentes gobiernos sin darle la importancia histórica, jurídica, social, económica y política que merece, siendo notoria la ausencia de un criterio rector para resolver un litigio añejo carcomido por el tiempo. De esa cuenta, lo que se ha cosechado es fruto de la irresponsabilidad con la que se ha tratado el caso, siendo apropiado incluir la falta de idoneidad de algunas personas que han dirigido la cancillería, como en la actualidad, alejadas de las exigencias y méritos académicos indispensables, para desempeñar un cargo delicado que ningún país tiene disponible para cualquier hijo de vecino, por ser la ventana al mundo. El Ministerio requiere experiencia y preparación meticulosa, reservado para intelectuales de méritos singulares a los que no son ajenos distinguidos excancilleres, versados en derecho internacional y otras disciplinas, que previo a ocupar el cargo realizaron una brillante carrera accediendo al mismo como un premio, que los enaltece y distingue. Y no puede ser de otra manera, al tener el talento su propia jerarquía respetada por la tradición, que de forma inexplicable se perdió convertida en un enigma de salón de feria, en el que un gobierno deshace lo que hizo el anterior como si fuera un experimento científico o hacer magia y, adivinar dónde está la bolita.

En el caso de Belice prevaleció la improvisación, la precipitación y desidia, magnificadas por algunos funcionarios que andaban y andan en tinieblas y por la calle de la amargura, demostrando ausencia de capacidad y falta de visión, provocando incertidumbre y malestar la forma en que decían y dicen defender los intereses vitales de la nación. Sin tener punto de comparación, es oportuno recordar hechos históricos que dan una pauta clara y categórica de países que saben protegerlos, manteniendo principios y formalidades estrictas y alcanzar acuerdos como sucedió en 1919 con el tratado de Versalles, compromiso en el que Francia pidió reivindicaciones territoriales y económicas, Inglaterra aseguró el comercio con la vencida Alemania, Estados Unidos vio más el futuro que el pasado y las limitadas ambiciones italianas, los negociadores fueron nada menos que Clemenceau Lloyds, Wilson y Sonnino. A pesar de su categoría y capacidad indiscutible, para mala suerte de la humanidad, el tratado fue la antesala de la Segunda Guerra Mundial y no el epílogo de la Primera, por injusto y vergonzoso para Alemania que lo consideró un ‘Diktat’.

El resultado favorable de la consulta popular realizada en Guatemala y Belice decidiendo someter el diferendo territorial, insular y marítimo a la Corte Internacional de Justicia, de nuevo pone de relieve un tema sensible, debiendo limitarse el gobierno a notificar en forma separada o conjunta con Belice, los resultados de las consultas a la ONU y a la Corte con sede en La Haya, informando que se cumplió con el acuerdo especial firmado en diciembre de 2008. Y consultar al mandatario electo la integración del Consejo Nacional de Belice como fue sugerido, para que los asesoren y oportunamente contratar abogados calificados, presentando la demanda en el plazo establecido, preservando los derechos que le corresponden a Guatemala a efecto de que el fallo de la Corte, sea favorable a los intereses del país. Recordemos que, de no ser por la presión popular y de uno que otro patriota, algunos gobernantes opuestos por convicción a ser honrados, hubieran cedido el territorio por tres tigres y dos micos, aparentemente, formando parte de la comisión negociadora Tin Patacuta, Soruyo y Tin Macoy, perdiendo de propina el Petén. Los hechos nos obligan a recoger del suelo la política seguida con Belice que, a decir verdad, solo Dios sabe si existió. Un saludo cordial al doctor Chea, que chea lo que chea es capaz y honrado.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Lizardo A. Sosa L.
El control Constitucional

No es cierto entonces que la Corte Constitucional limite o coarte las decisiones del Presidente, cuando lo que hace es corregirlas para que sean congruentes con los preceptos constitucionales.

noticia Pablo Scarpellini Especial
Quincy Jones suelta la lengua

El mítico productor musical estadounidense, que lanzó al estrellato a Michael Jackson, concede una polémica entrevista a la revista Vulture.

noticia
Energuate, Municipalidad de San Pedro Carchá y Complejo Hidroeléctrico Renace amplían cobertura eléctrica


Más en esta sección

Ley histórica sobre despenalización del cannabis avanza en Congreso de EE.UU.

otras-noticias

En Guatemala siguen participando online al Powerball para ganar su pozo de casi Q2 mil millones. ¡Te contamos cómo!

otras-noticias

Se estrena, por fin, «Selena: The Series» a Netflix

otras-noticias

Publicidad