[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Adversario sinónimo de enemigo

opinion

La tolerancia no ha sido una virtud de nuestra sociedad.

 

Tolerancia es el respeto a las opiniones, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Respeto, por su parte, es la consideración por la diferencia, la diversidad, el pluralismo y la divergencia.

En una democracia, lo más importante no es, a fin de cuentas, que prevalezca una idea o creencia, sino que exista la libertad de expresión de ideas y el libre juego de opiniones, así como la armonía en la diferencia, que es baluarte de la paz social. Por ende, no es cuestión de silenciar o suprimir al disidente, al opositor, al adversario, sino de garantizar que se exprese con libertad y sin que se ponga en riesgo su vida e integridad personal.

La intolerancia no permite la discusión, la negociación y la solución pacífica de las disputas. Por el contrario, alimenta la confrontación y la violencia, y conlleva irresponsabilidad y abuso de poder o de derecho. El intolerante, en vez de debatir y refutar, que es lo razonable, recurre a la descalificación personal, a la desautorización, a la calumnia, al insulto y a la excomunión. Bajo el signo de la intolerancia, el que piensa y opina diferente no es visto como un adversario digno de respeto y consideración, sino como un enemigo acérrimo a quien hay que atacar, callar, hostigar, humillar, perseguir, oprimir y destruir.

La tolerancia no ha sido precisamente una virtud de la sociedad guatemalteca. Esto se debe a nuestra tradición antidemocrática, a la larga noche de opresión y represión que hemos vivido bajo regímenes despóticos que se han sucedido durante nuestra historia patria. Lógicamente, el control, la imposición, el abuso y el miedo resultante han obstaculizado la comunicación eficaz, la confianza y la expansión de la conciencia humana. Esto explica también por qué tanta discordia, fragmentación y aislamiento.

Nelson Mandela, un verdadero apóstol de la tolerancia, expresó durante su juzgamiento en 1964: “He luchado contra el dominio blanco y contra el dominio negro. He perseguido el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan en armonía con las mismas oportunidades. Espero vivir lo suficiente para alcanzarlo. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir”.

La intolerancia se manifiesta a través de la ausencia de diálogo, de capacidad de escuchar, de paciencia hacia el otro, de reconocimiento de los errores y horrores, así como por medio de la resistencia a ceder, conceder y cambiar de opinión. Bajo el signo de la intolerancia, los intercambios no tienen por finalidad convencer, aprender y buscar la verdad, sino que se busca imponer a toda costa los propios puntos de vista y excluir los de los otros.

En todo caso, la grandeza de Mandela no está en su liderazgo y éxito político, sino en su voluntad irreductible de sobreponerse al inhumano régimen del apartheid, a través de la reconciliación y de propiciar un clima de armonía en la diferencia y de respeto en las relaciones interpersonales. Sin duda, le dio al mundo una lección de espíritu de lucha, no violencia, magnanimidad, amor, perdón y paz.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia César Leonel Mejía Rodríguez / DPI 1876 03146 0101
Triunfo confirmado
noticia Redacción / elPeriódico
Ciclista empuja a niña de 5 años para poder pasar en Bélgica

El hombre empujó a la menor de un rodillazo porque obstaculizaba su paso.

noticia Amílcar Álvarez
Fratelli tutti

El papa Francisco dice…



Más en esta sección

Exdirectora de la Diaco denuncia difamaciones

otras-noticias

Kamala Harris, la primera mujer en alcanzar la vicepresidencia de EE. UU

otras-noticias

Los Biden, la nueva “primera familia” de Estados Unidos

otras-noticias

Publicidad