¡¡¡Torpe!!!
Sumidos en una historia tragicómica.
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Sumidos en una historia tragicómica.
Hay pueblos cuyo sino, es un continuo de lucha contra opresores, oligarcas y lacayos. Ese parece ser el destino del pueblo de Guatemala. Nuestra historia desde la “hispanidad” está marcada por sublevaciones, motines, revoluciones y contrarrevoluciones. Un verdadero abanico de gestas liberadoras, cuyos resultados no siempre han sido los buscados. Este pueblo no se ha detenido, en ningún lapso de su historia. Algo nos marcó. Las libertades ciudadanas, se nos alejan cuando ya las tenemos cerca, son –para nosotros– como el arco iris. Lo mismo sucede con los derechos humanos y vida digna. Lo poco que tenemos, ha sido arrancado –literalmente- con sangre a los opresores. Pese a ello –o quizá por ello- este pueblo no se doblega. Siempre, sus núcleos organizados, tienen alta moral para la defensa democrática. Obviamente, hay ascensos y descensos en la magnitud y calidad de la resistencia y ofensiva social. Es justamente a la
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