[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

“Mi Buenos Aires, querido, cuando yo te vuelva a ver…”

opinion

Decía Carlos Fuentes, el gran escritor mexicano, que el hombre de hoy, tiene mucho del niño que fue.

Hace veintidós años, desembarcamos con algunos de los compañeros y amigos del Colegio Salesiano Don Bosco en la ciudad de los Buenos Aires, República Argentina, por primera vez. En aquella oportunidad fuimos a varios espectáculos de tango, entre los que recuerdo, los que brindaban “El Viejo Almacén”, “Señor Tango” y “La Comparsita”. En la rueda de amigos, entre los que se incluían los ingenieros Danilo Zamboni Chang, Edgar Valenzuela Flores y Carlos Aguilar Peltzer, además de mi persona, comentábamos que la mayoría de las letras de los tangos las sabíamos. Empezamos a indagar por qué. La respuesta casi unánime fue que nuestros padres y madres fueron de una generación que en la Nueva Guatemala de la Asunción, escucharon tangos por la radio. Y ni modo, nosotros niños, oyéndolos a ellos, los fuimos aprendiendo. En mi caso, la familia de mi madre los Carrera Samayoa se la pasaban cantando, y tangos, especialmente, los fines de semana y en cualquier celebración familiar, lo que sucedía a menudo, toda vez que era un familión muy unido. Parece que el culpable de todo ello, fue el bisabuelo José Luis Samayoa Zenteno quien en 1935 regresó de un viaje a Europa, cargando con una victrola RCA Víctor, acompañado de unos discos de 78 revoluciones, con melodías de un tal Carlos Gardel, cuyo tango El día que me quieras hace furor desde entonces. Ese tango fue el favorito de mi abuela, Martha Florencia y su vástago mayor, Carlos Enrique, mejor conocido como el Chino Carrera no olvidaría jamás. Ese impacto no solo a ellos los afectó, sino también al poeta José Luis Samayoa Rubio, el Tío Pil que tarareaba A media luz toda vez que no era bendecido por los dioses del canto. Decía Carlos Fuentes, el gran escritor mexicano, que el hombre de hoy, tiene mucho del niño que fue. Pienso que lo mismo se aplica a las mujeres de hoy, que tienen mucho que ver con las niñas que fueron. Es la infancia del río, como dijo el poeta argentino, Armando Tejada Gómez. Yo creo que ese pensamiento, tiene mucho de verdad. Ahora que me encuentro en Buenos Aires, para la presentación y entrega de un libro con otros coautores, en el marco del Primer Congreso Mundial del Pensamiento Crítico, se vino conmigo mi vieja con toda su parentela de los Carrera Samayoa. Los veo y los oigo cantando tangos. El Chino Carrera, con aquella viola al ristre, peinado con gomina, a la Gardel. Mi tía Martha Enoé cantando Angélica, cuando te nombro; mi madre entonando para la eternidad, Alfonsina y el mar, mi tía Hilda, cantando Mijita baje la pierna y el chino chiquito, Héctor Raúl, la zamba Mama vieja. Los abuelos Santos y Martha, jóvenes cantando en su casa de la calle de Cajolá, en Xela, después de la cena se ponen a entonar Paisajes de Catamarca, cuyo paisaje le envidia a las montañas que cercan a la vieja ciudad de los altenses. Y me veo y los reveo a todos los primos y las primas sentados en el suelo cantando las viejas canciones familiares, como Patios de la Casa Vieja. Al Chino Carrera todavía le brillan las uñas esmaltadas, que relumbran cuando toca la viola, la risa alegre de mi vieja, la seriedad aparente de mi tía Chica, el cabello perfecto de mi tía Martita, los ojos de ternura de la abuela y la sonrisa socarrona y bromista de don Santos. El tío Raulito enseñándonos canciones “malcriadotas” de la Huelga de Dolores. Mi viejo susurrándole a mi madre, el viejo tango, Mocosita… De esos viejos amores nacimos nosotros. Gracias a la vida, que nos ha dado tanto.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Luis Aceituno
Supongamos que Nueva York es una ciudad

El legendario realizador cinematográfico Martin Scorsese vuelve a Netflix.

noticia Redacción/elPeriódico 
IGSS y UNOPS presentan avances de programas para tratamientos de pacientes renales

La distribución de máquinas y equipo técnico se ha hecho por los distintos centros de todo el país.

noticia
Voces enlas paredes


Más en esta sección

Unos 19 mil haitianos se encuentran varados en la frontera de Colombia y Panamá

otras-noticias

Costa Rica y Nicaragua atienden brote de malaria en comunidad fronteriza

otras-noticias

Nicaragua amplía puestos de vacuna contra la COVID-19 que tiene alta demanda

otras-noticias

Publicidad