[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Salir de una sociedad de plástico

opinion

Rechacemos todos los plásticos innecesarios, elijamos un consumo responsable.

 

Cada año aproximadamente entre 500 mil millones y un billón de bolsas de plástico son consumidas en el planeta, lo que representa que cada minuto se consumen un millón de estas bolsas. La gran mayoría de estas, terminan en el mar.

El plástico es una sustancia que la tierra no puede digerir ni degradar. La cantidad de químicos que libera al descomponerse en el medio ambiente o al ser quemado lo convierte una sustancia altamente tóxica para los humanos, para los animales y para el medio ambiente. Varios estudios han demostrado que el consumo de plástico en nuestras vidas está ligado a cáncer y a infertilidad.

Por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), han hecho una declaración que apunta al plástico como una amenaza global para los ecosistemas y la salud humana.

Si vemos a nuestro alrededor, vemos que todo lo que observamos está hecho con plástico. Nuestras vidas completas están saturadas de esta sustancia nociva para nosotros y para todos y cada uno de los ecosistemas del planeta. ¿Cómo es que algo tan nocivo puede ser el pilar y base de nuestro modelo de desarrollo?

Defendemos un modelo de desarrollo no sostenible. Cada fragmento de plástico que ha sido creado sigue existiendo sobre la faz de la tierra. ¿Cómo seguir defendiendo un sistema que mata, en la que todo se desecha y que está destruyéndonos a nosotros y a todo nuestro alrededor?

Nos creemos la especie más inteligente por nuestros alcances y hallazgos científicos, pero tan contradictorios somos, que con tal de seguir generando ganancias económicas del plástico, nos hemos convertido en el escenario de nuestra propia auto-destrucción.

Hace algunos años en las costas del sur de Hong Kong, seis furgones de pellets (150 toneladas de las pelotitas diminutas de plástico que sirven como base para fabricar los plásticos de la vida diaria) cayeron al mar. Este confeti blanco (por sus químicos) terminó con millones de peces y fauna marina. Y de los peces, dichos químicos pasaron a los humanos que los comieron.

Un estudio demostró que mucho del pescado que consumimos viene con BPA (bisfenol del plástico) convirtiéndose en una posible causa de cáncer e infertilidad.

Nauru, un microestado de las Islas del Pacífico, pasó del paraíso al infierno: de ser de los países más ricos del mundo por sus depósitos de fosfato pasó a ser un basurero de enfermedades. Creció tanto el capital que la gente se dedicó a importar todo lo sinónimo de consumo occidental y ahora no es más que una isla de basura y de personas que fallecieron por cánceres y diabetes.

Ya lo han dicho varios científicos: “si no modificamos rápidamente el modelo de producción dominante, alcanzaremos el punto de no retorno a partir del cual la vida humana en el planeta dejará poco a poco de ser soportable”.

Solo en los EE. UU. se estima que se necesitan 12 millones de barriles de petróleo para producir 100 mil millones de bolsas de plástico. Esto representa un gasto de 500 millones de dólares que se podrían invertir en proyectos de energías renovables.

Cerca de 100 mil animales marinos (como ballenas, tortugas y delfines) mueren cada año por las bolsas de plástico.

Recientemente en San Pedro la Laguna, el alcalde Mauricio Méndez (quien acaba de ganar la medalla presidencial del medio ambiente), prohibió las bolsas plásticas, duroport, pajillas y derivados para tratar de frenar el desastre ecológico que está matando a Atitlán. La norma es que los habitantes vuelvan a las bolsas reusables, uso de hojas de plátano, como se hacía antes y como lo imperaría el sentido común.

Saturados del plástico que nos inyectan las empresas irresponsables, destilando plástico por cualquier lugar donde pasamos, estamos vapuleando nuestra única casa sin ver ni asumir las consecuencias y sin consciencia de que todos los ecosistemas dependemos de la salud de los océanos.

“Si piensas que ganar dinero es más importante que el ambiente, intenta aguantar tu respiración por un minuto”.

La mayoría del plástico que usamos es de un solo uno. Rechacemos todos los plásticos innecesarios, elijamos un consumo responsable. Frases que debemos empezar a usar: “sin bolsa por favor”, “sin pajilla por favor”. Recuerda: lleva tu bolsa de tela, podemos elegir usar vidrio (este si es reciclable) en vez de plástico, porque la tierra no nos pertenece, nosotros le pertenecemos a la tierra.

Recomendación: ver documental: “Océanos de plástico” (Netflix).

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Hayao Miyazaki a los 80 años

Es el fundador del Studio Ghibli, uno de los pioneros del cine de animación y el padre de Totoro, Mononoke y Chihiro.

noticia Sputnik
Trump dice que habrá un traspaso de poder ordenado para el 20 de enero
noticia
La verdadera razón por la que estás tan cansado


Más en esta sección

Exdirectora de la Diaco denuncia difamaciones

otras-noticias

Kamala Harris, la primera mujer en alcanzar la vicepresidencia de EE. UU

otras-noticias

Los Biden, la nueva “primera familia” de Estados Unidos

otras-noticias

Publicidad