[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Abril, dos años después

opinion

Sin puentes y sin alianzas, nos seguirá arrollando el abuso de poder.

Durante la Colonia, los “indios” (uso el término peyorativo de la mirada colonialista) no tenían derecho a subir a un caballo. La prohibición se mantuvo hasta ese otro periodo de solidificación colonialista que fue la revolución de 1871. El caballo era símbolo de poder. En la Guatemala contemporánea, el gigantesco automóvil, blindado, polarizado, es sustituto para la vieja simbología de las élites que ocupan la cúspide de la pirámide; el carrito clasemediero es su equivalente para los aspirantes al dorado ámbito que habilita el abuso de poder. Lo vemos cada día: una sociedad donde lo que se alaba es arrollar al otro, pasarle encima.

Anteayer un automóvil atropelló a varios adolescentes. Desde las redes sociales, infinitas voces lo vitorearon. Esas voces son la expresión de la ideología más arraigada en Guatemala: el abuso. Expresa dos conceptos fundamentales: primero, “el que puede, que abuse, la estructura de poder lo respaldará”. El segundo sería: “los demás nos importan un comino. ¡Sálvese quien pueda!”. Establecer la crueldad como fundamento de la existencia, destruir hasta la médula de lo humano que es el respeto a la vida, es la herencia que recibimos de quienes han forjado esta Nación y que hoy vociferan en el Congreso de la República para evitar, a toda costa, la transformación de esa penosa realidad.

No quieren que el país cambie porque les ha servido bien. Y no les importa si su empecinado bloqueo mata a la mayoría. ¡Que se mueran! Al fin y al cabo, quien vale la pena anda en carros blindados, con guardaespaldas y puede pasar encima de quien sea, porque el sistema también está blindado. Esta es la realidad que quieren sostener a toda costa. Cualquier paso en otra dirección, nos convertirá ¡en Venezuela!

La verdad que los gritos en el Congreso y el dinero puesto a circular para financiar una comunicación estúpida no pueden ocultar es el fracaso del modelo. En Guatemala, más del sesenta por ciento de la gente vive en la pobreza, y más del cincuenta por ciento de niños está desnutrido. Eso en un país considerado de renta media. ¿A dónde va a parar el dinero? ¿Por qué los grandes capitales se toman tanto trabajo en construir esquemas de evasión fiscal? La mentalidad sigue siendo colonialista y de ella participan los patéticos clasemedieros que, en lugar de visualizar cómo el sistema los estafa, quieren parecerse a “ellos”.

Así las cosas, estamos a dos años de las jornadas de abril. Mucha gente, quizá más de la que podemos visualizar está apostándole a reformar el país. Pero hay que tenerlo claro, eso implica tirar abajo un muro muy solidificado que existe afuera, pero también adentro de la cabeza acrítica y miedosa de muchos. Por eso, la única esperanza es construir alianzas, tender puentes, volvernos fuertes. Abril no debe morir… pero su resiliencia depende de nosotros.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Horrendos asesinatos en la cárcel de Cantel
noticia AFP
Costa Rica, entre una trágica ola pandémica y la bonanza de la vacunación
noticia EFE
Costa Rica invertirá US$54 millones del Fondo Verde del Clima

El representante residente del PNUD en Costa Rica, José Vicente Troya, destacó que este país enfrenta el reto de implementar una estrategia para atender la emergencia por la COVID-19.



Más en esta sección

5 Minutos

otras-noticias

360 A vuelo de pájaro

otras-noticias

Abogado Marco Alveño confirma que su declaración ante la FECI es real

otras-noticias

Publicidad