[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

¡No! Al sindicalismo sobornable

opinion

Urgen líderes que sean congruentes y solidarios entre las ideas que propagan y la forma en que viven.

 

El Contralor de Cuentas, quien ha sido escogido por segunda vez, y su segunda elección se ha pasado sobre una prescripción constitucional, está moralmente obligado a colaborar con el Ministerio Público y los funcionarios honestos como la doctora Hernández Mac para combatir los casos en que algunos dirigentes sindicales se han prestado para guardar el más cómplice silencio, de todos los casos en que estas agrupaciones han servido de cómplices para facilitar que la corrupción, los negocios ilícitos se practiquen en las instituciones estatales y gubernamentales a cambio de negociar pactos colectivos cuyos excesos de prebendas dañan, menoscaban los presupuestos asignados para otros menesteres.

Se ha desarrollado en los estratos gubernamentales un sindicalismo que encuentra en los funcionarios corruptos al más eficiente colaborador para comprar su silencio. La infortunada estructura ha funcionado porque los empleados de cualquier estrato, en cualquier dependencia, son los principales testigos de los corruptos y millonarios negocios que llegan a efectuar algunos ministros y funcionarios aupados con su equipo de estrechos colaboradores.

Lo mismo ha sucedido en los distintos períodos en el Congreso de la República con el encubrimiento mutuo a los cientos de plazas fantasmas en beneficio de muchos diputados, y no se diga en las aduanas y en las portuarias, centros donde los sindicalistas son hasta beneficiados con los réditos de algunos contratos realizados con firmas extranjeras. Y para qué mencionar las prebendas de los pactos colectivos con los trabajadores en el ministerio de Salud y Asistencia Social, donde funcionan nada menos que 54 organizaciones, cuyos cobros de pactos colectivos succionan en exceso los presupuestos y no dejan ángulos económicos para que los hospitales cumplan con suplir las carencias y tanto enfermo víctima.

Y qué decir de las excesivas granjerías para el sindicato del ministerio de Economía cuyos miembros tienen permiso para ausentarse de sus labores 16 días al mes de los 20 obligados a laborar. Y como guinda en el pastel mencionar el sindicalismo que practica el señor Joviel Acevedo, quien saca sus huestes a la calle, ya de acuerdo con el gobernante de turno para distraer la atención de la sociedad en problemas de otros orígenes.

Fue una decisión correcta de la comisión de Salud del Congreso de la República suspender la interpelación a la ministra de Salud doctora Hernández Mack, puesto que hacerlo solo hubiera servido para transmitir la identificación y colaboración política de sus miembros con agrupaciones sindicales que han manejado posiciones privilegiadas a cambio de quedarse callados y avalar, como trabajadores, todos los estratos de corrupción que se han manejado el ministerio de Salud. Donde tanto altos funcionarios como sindicalistas se han beneficiado ampliamente, de millonarios negocios.

Los guatemaltecos hemos presenciado, en la historia reciente, a qué nivel de desprestigio y corrupción han llevado algunos dirigentes sindicales, actuales, a sus gremios y cómo en un lapso de pocos lustros el sindicalismo estatal ha entrado en contubernios con los funcionarios de turno para negociar un silencio-cómplice, que hace estragos y succiona los presupuestos asignados que no dejan margen para un mejor funcionamiento de las instituciones.

La historia del sindicalismo en Guatemala merece respeto y no corrupción y desprestigio. El liderazgo sindical y los pactos colectivos honestos debieran ser reencauzados por trabajadores que sus ideales sean para mejorar las condiciones de beneficio social y laboral para el gran número de trabajadores, y que estos no sean utilizados como medio de enriquecimiento ilícito a espaldas de todos los cientos de verdaderos luchadores que creen en semejantes farsantes. Digamos ¡No! al sindicalismo sobornado. Urgen líderes que sean congruentes y solidarios entre las ideas que propagan y la forma en que viven. Se necesitan funcionarios como la doctora Hernández Mack que no esclavicen su función a grupúsculos de presión política. Sindicalismo no significa arribismo económico a cambio de traicionar ideales y el espíritu de lucha.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Jeff Bezos, el creador de un imperio ve más allá de Amazon

Jeff Bezos, quien anunció que pronto dejará la gestión diaria de Amazon, es un hombre determinado, que se convirtió en multimillonario tras fundar un imperio desde su garaje.

noticia AFP
Luis Almagro, secretario general de la OEA, anuncia que dio positivo al COVID-19
noticia Redaccion/elPeriódico
Ministro de Gobernación y Director de la PNC acuden a la conferencia de Sandoval

A su llegada, varios manifestantes se pronunciaron en contra de la labor que realiza la Policía.



Más en esta sección

Solomillo de cerdo con duraznos

otras-noticias

Samantha Power: “El MP debe dejar de ponerse del lado de los corruptos”

otras-noticias

México repatriará 750 piezas de su patrimonio cultural

otras-noticias

Publicidad