[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Un parteaguas doloroso, pero inevitable en mi vida…

opinion

Desde muy patojo, no me alcanzaban las horas del día y más bien me parecían excesivamente insuficientes para practicar intensamente los deportes que me gustaban. En vacaciones, iniciaba mi día a las cinco de la mañana y lo terminaba entrada la noche, jugando, incluso a oscuras, fútbol y básquetbol. Jugué y viví la pasión del fútbol, desde los cuatro años hasta los 20, con mucha seriedad y militancia. Fui volante ofensivo y alero derecho e izquierdo muy eficaz. También practiqué el béisbol, el tenis, ping pong, atletismo, la equitación y la vaquería con dedicación, éxito y sofisticación. Fui futbolista, tenista y jinete con reputación. Fui muy constante y disciplinado en la práctica deportiva, pues la tomaba muy en serio. Incluso, en cierto momento fue el genuino epicentro de mi vida. Como aficionado fui una mezcla apasionada de los tifosis, torcidas y hooligans de los rojos de Municipal y de la Selección Nacional. Aún resuenan frescos en mi memoria, con euforia y paroxismo, los nombres heroicos de Nixon García o Nacho González, Alberto –la Hoja Seca– López Oliva, Hasse Ovalle, Carlos Camacho y Armando Melgar, Hugo Montoya y Tapita Aguilar Guillén, Daniel Salamanca, Rolando Valdez, la Cochita Godoy, Tony Edwing, y los brasileños Wagner y Toniño. Estrellas de otros equipos como Guayito De León, el Grillo Roldán, con su sólida defensa: el Chino Lijón De León, Roberto Camposeco, Roberto Ochoa y René De León; Hugo Tin Tan Peña, la Pantera Gamboa, los hermanos Stokes, Escopeta Recinos, Hernán Godoy, Héctor Tambasco, Selvyn Pennant, la Rata Cobián y, más recientemente, Julio César Anderson, Benjamín Monterroso y Mitrovich.

Llegué a saber de memoria los equipos titulares y suplentes de los diez equipos de la Liga Mayor de Guatemala. Por razones de sobrevivencia emocional, colgué el tacuche de fanático del fútbol a los 15 años, en 1972.

Repentina e involuntariamente, dejé por miopía el fútbol, prematuramente, a los 20 años. Mi primo, Juan Carlos Marroquín, era seleccionado juvenil y yo lo iba a traer al Gimnasio Teodoro Palacios por las tardes. Generalmente, llegaba temprano y observaba las prácticas. El entrenador era mi querido y admirado amigo Enrique –Quique– Amaya. En esos días carecía de técnicas y fundamentos de básquetbol, pero no había quién me alcanzara cuando ponía los pies en polvorosa. Ni siquiera Salomón Rowe me veía el polvo en competencias informales que realizamos en el Mateo Flores, los días viernes de gimnasia, los de la Escuela Preparatoria y el San Sebastián. Quique pensando que me aburría, me pidió que practicara con los jóvenes seleccionados y dos semanas más tarde ya estaba jugando sin problemas en la liga mayor, con uniforme de lujo, tenis “Converse” y todas las de ley, junto a verdaderas estrellas como Eduardo Alvarado, Enrique y Edgar Amaya, Luis Fernando Cabrera, Juan Carlos Marroquín, mi primo, Sancho, Naim Dada, Eddie Boppel, entre otros compañeros admirables. Mientras estudié mi maestría en el extranjero dejé de jugar. Al regresar, volví al básquetbol y me retiré a los 31 años y lo sustituí por correr en las calles, todos los días, incluyendo, con el respeto y consideración del caso, los 25 de diciembre, 1 de enero, el Viernes Santo, y todos los días de guardar. Me gustó tanto que, a mis cuatro décadas, decidí no aceptar compromisos ni buscarlos antes de mediodía y desde entonces, hasta el jueves pasado, destiné mis mañanas para practicar mis deportes sin limitaciones de tiempo. Me podía invitar el propio papa Juan Pablo II o la reina de Inglaterra, que me excusaba con cierta vergüenza, pero absolutamente exaltado de alegría y regocijo, pues en soledad desarrollaría mi rutina pre-carrera, luego correría seis, ocho o diez kilómetros y por último haría 20 minutos de elíptica para adelante y 20 minutos para atrás.

Mi trabajo profesional está sujeto a muchas invitaciones en lugares exóticos o cosmopolitas, lo que me llevó a correr emocionado en Yakarta, Bali, Hong Kong, Singapur, Birmania, Bangkok, las islas de Pouquet y Phi Phi, Oslo, Estocolmo, Viena, Budapest, Praga, Londres, Nueva York, Boston, Jacksonville, Miami, Wyoming (estado extraordinario donde mi entrañable amigo, el embajador Tom Stroock, me organizó a lo largo de 20 kilómetros, el arreo memorable de 20 sementales) y San Francisco.

Sin embargo, los nunca se llegan: el jueves salí a correr y a los dos kilómetros experimenté un jalón severo y muy doloroso, según yo, eminentemente muscular. Venía con problemas en mi columna, vértebras, discos y cartílagos desde que Quintanilla me mandó a tirar, mientras estaba inconsciente y sufriendo hipotermia, en El Tejar, Chimaltenango, donde estuve tirado poco más de 11 horas, haciendo siesta con la muerte, en medio de zopilotes, ratas y perros hambrientos. Desde entonces, mis médicos, me pedían prudencia con mis carreras, sin embargo, jamás atendí su atinado consejo.

Aún golpeado, el jueves pasado atendí dos reuniones por la tarde, en un contexto de dolor extremo, que progresivamente se fue acentuando. Estuve sin dormir cinco días y, finalmente, este martes, me fui solo a Multimédica, para que me realizaran una resonancia magnética. El resultado: se me desprendió con fuerza, vigor y energía, un fragmento, una porción, una partícula de cartílago de dimensión importante, según me dicen del tamaño de dos maíces relativamente grandes, que se fue a empotrar sobre un manojo de nervios que me han tenido entumecidas las piernas.

Hoy me dijeron los doctores Azmitia y Claverie, que posiblemente la cirugía será inevitable, pero que quieren que me dé unos días con varios medicamentos para ver si es posible encontrar algún atajo para no ser operado.

Insistí en ser operado de un solo, seguramente, porque siempre he pensado que a grandes males grandes remedios, que al toro hay que tomarlo por los cuernos y soy propenso a realizar saltos al vacío sin pensar más de la cuenta.

Me convencieron de esperar hasta el martes por la tarde, para discutir de nuevo, a la luz de la evolución de mi dramática situación, la opción de una cirugía.

En lo que sí fueron categóricos mis respetados médicos Azmitia y Claverie, es que el jueves pasado fue el último día que corrí lleno de ilusión. Por cierto, los 30 años que corrí, en términos prácticos, todos los días derroté a diez kenianos imaginarios, todos campeones mundiales, a quienes vencí perennemente, todos los días que corrimos.

Toda la tarde he rumiado como res experimentada, el consejo concluyente y categórico de mis matasanos y he encontrado los caminos que como norma me han llevado a puerto seguro: humildad, paciencia, sabiduría, esperanza y fe y he hecho remembranza de mis convicciones de que no hay hombres pequeños ni sueños demasiado grandes para no alcanzarlos y que nuestro único límite, nuestra única frontera, es nuestra capacidad de soñar. Muchas gracias a Dios, a mi salud, y a la vida por el tiempo memorable que me prodigaron para correr con paroxismo de felicidad, alegría y esperanza.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Vuelve el toque de queda nocturno a Barcelona para contener el rebrote epidémico
noticia EFE
El primer crucero desde la pandemia atraca en Honduras con 3 mil turistas

El Carnival Vista tiene previsto atracar todos los martes del mes de julio en el muelle Mahogany Bayde Roatán, según la Secretaría de Turismo.

noticia EFE
Empresa de EE.UU. comienza instalación de cajeros bitcóin en El Salvador

Al menos 14  máquinas serán instaladas en El Salvador, según explicó Matias Goldenhorn, director de América Latina de Athena Bitcoin, la empresa proveedora.



Más en esta sección

Ordenan al Tesoro de EEUU entregar declaraciones de impuestos de Trump al Congreso

otras-noticias

No es nieve, no es granizo, son un montón de moscas de mayo volando por las calles

otras-noticias

Trump presionó al Departamento de Justicia para que dijera que los comicios fueron “fraudulentos”

otras-noticias

Publicidad