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Opiniones de hoy

¿Es la corrupción un problema estructural?

opinion

Para muchos, el combate a la corrupción es solamente un distractor.

Resulta curiosa la noción, bastante difundida en ciertos círculos de discusión, de que la corrupción sistémica no es un problema estructural. Piensan que combatir la corrupción es un tema distractor. Que el verdadero tema que se soslaya es la ecuación económica que favorece fundamentalmente a los ricos. Y que, “el sistema” es solamente un producto de esta base económica. Por tanto, lo único que puede cambiar la dinámica de nuestro país es un cambio sustancial en la tenencia de la riqueza.

Por más materialista que alguien pudiera ser, tendría que aceptar la calidad dialéctica de la relación entre economía y otros factores que conforman el Estado. Factores que son ¡también estructurales! ¿Cómo se cambia el statu quo? Básicamente de dos maneras: mediante una revolución que subvierta de manera violenta las estructuras, o mediante la negociación política. La negociación política se articula alrededor de los procesos electorales y la representatividad. Cuando esta base se corrompe mediante la opacidad y ausencia de límites en el financiamiento electoral, cuando la organización partidaria no responde a un modelo democrático, cuando se manipula el voto, no puede hablarse de negociación política. Lo que hay es una cooptación del sistema de representación. En estos casos, la democracia se torna fallida.

Otro factor de control del poder que tienen las democracias modernas es el sistema de justicia. Si funciona, obliga a los poderosos a cumplir las responsabilidades que tienen frente al sistema: pago de salarios, impuestos, respeto a normativas que protegen a los más vulnerables o al ambiente. Pero cuando existe corrupción no solamente en la elección de los funcionarios judiciales, sino en la concepción de las funciones y su independencia, se distorsiona el régimen de legalidad y, con ello, la capacidad de controlar el abuso de poder.

Si a esto añadimos la casi ilimitada capacidad de corromper las funciones del Organismo Ejecutivo, tenemos un panorama donde la corrupción se convierte en obstáculo para el despliegue de acciones políticas virtuosas que permitan transformaciones profundas en el statu quo, sin subversiones violentas (que desafortunadamente llevan también a la corrupción sistémica y la pobreza).

Muchos sectores organizados de Guatemala nos han demostrado que, cuando el sistema funciona, se pueden lograr cambios significativos. Jugando con las reglas del sistema se ha avanzado en temas tremendamente complejos aun contra intereses económicos implacables. Pero la manera que tienen estos poderes de no permitir el cambio es justamente la corrupción de la negociación política y eso es estructural.

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