[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La rosa de veinte años

opinion

Acompaña a un coro que entona himnos de esperanza por una Paz que tarda mucho en llegar.

País extraño el mío en donde el autobombo brota de las piedras y el aplauso fácil salta al nomás brotar una sandez. El elogio rebasa a la mediocridad, mientras que el encomio supera a la estulticia. De las paredes de las oficinas no cuelgan efigies de héroes y santos sino que de ladrones y matones. Siempre harán falta alcayatas para sostener tanto diploma, y se verán estrechas las solapas para albergar a tanta condecoración.

Repasando fotografías históricas me encuentro con una pléyade de dignatarios, la mayoría de estos militares y un montoncito de civiles. Entre estos: Mariano Gálvez al que echaron del poder sus partidarios liberales, los conservadores y el cólera morbus; Carlos Herrera al que derrocaron tres chafarotones; Juan José Arévalo quien de milagro logró sostenerse hasta el término de su mandato. En las fotografías contrastan las levas y los vestidos traslapados de los tres –la solitaria insignia de gobernante en la solapa– con los ostentosos uniformes de su Estado Mayor, luciendo el dorado refulgente en guerreras y cachuchas; adivinándose apenas quien es el dirigente.

Es 29 de diciembre cuando se conmemoran veinte años de la firma de una Paz incompleta. Dos niños inocentes se disponen a colocar entre los dedos de dos manos izquierdas una rosa blanca que simboliza la Paz veinteañera, en el patio del Palacio de la Cultura. Un batallón de uniformes de gala ostenta una galaxia de estrellas de primera magnitud en el kepis; hojas de laurel de altos quilates en el cuello; alamares en los hombros; galones en los puños y dos cintas doradas en el pantalón. Sobre el pecho, apretujadas, un titipuchal de medallas de varias estrellas de dos, tres, cinco picos; premios al valor, al estoicismo, al sacrificio, al trabajo, a la dedicación y a lo que sea. El oro, la plata, el bronce y la hojalata se mezclan entre sí en los pechos henchidos de orgullo y satisfacción.

Afuera, en la Plaza Mayor, la Orquesta Sinfónica Juvenil Femenina Alaide Foppa, acompaña a un coro que entona himnos de esperanza por una Paz que tarda mucho en llegar. En los campanarios de la Iglesia Catedral se cobijan y dormitan un montón de palomas  desnutridas en espera del alpiste que las fortalezca.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Justicia de EE.UU. asegura que presidente de Honduras fue socio en laboratorio de cocaína
noticia Lizardo A. Sosa L.
La reforma del sistema político

Tengamos en cuenta que el sistema no se reformará a sí mismo.

noticia
5 minutos

De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

Día del Maestro: la docencia y el laberinto que no se ve tras la pantalla

otras-noticias

Se reporta 99 desaparecidos en el derrumbe de un edificio en Florida

otras-noticias

El ingrato abandono del litoral

otras-noticias

Publicidad