[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La firma de la paz

opinion

Deberíamos de renovar la intención de los Acuerdos de Paz.

El hecho trascendental más importante de nuestra historia reciente fue la firma de la paz entre la insurgencia guerrillera y el Estado guatemalteco hace veinte años, evento que puso final al enfrentamiento que nos desangró.

La vida en Guatemala era insegura e inestable, a diario desaparecían intelectuales de alto nivel asesinados en plena calle, y se atentaba contra empresarios y finqueros. En la montaña, murieron en combate jóvenes estudiantes voluntarios y oficiales del Ejército. A diario se escuchaba sobre casos de secuestro de empresarios o del impuesto de guerra a los terratenientes para financiar la guerra. Las noches eran silenciosas y las calles solitarias, y a diario nos sorprendía un nuevo ataque con tanquetas a un refugio guerrillero urbano, o se daba casos emblemáticos como el incendio de la Embajada de España, y tuvimos que aprender a ser discretos en la carretera, cuando volviendo de Atitlán no sabíamos quiénes nos marcaban el alto en la carretera, si soldados o guerrilleros. Vivíamos aterrados. Muchos sufrimos la experiencia de sentir la presencia amenazante de sujetos siniestros que nos vigilaban, y la oferta insistente de grupos insurgentes que nos atraían. Yo me marché del país con un tic nervioso en el ojo derecho, defecto nervioso que aún me reaparece cuando estoy bajo mucha tensión. Regresé tiempo después como si no lo hubiera hecho, porque permanecí alejado de la vida universitaria, con la identidad fraccionada, y no me recuperé enteramente sino hasta pasada la firma de la paz el 29 de diciembre de 1996, cuando ya no hubo torres de electricidad dinamitadas ni puentes destruidos, porque la noche pasó.

La paz fue acordada con un apretón de manos de caballeros, en una reunión clandestina en San Salvador, entre el Comandante Morán del EGP, en representación de la URNG, y Álvaro Arzú, quien entonces aún no era Presidente, pero ya había ganado la primera vuelta en las elecciones. Un año más tarde, se firmó la paz definitivamente y se sellaron públicamente los acuerdos que la semana pasada ingresaron al registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, como reconocimiento a su importancia ejemplar.

En la actualidad disfrutamos de la paz ideológica, asolados por malestares de diferente calaña, pero pensar y opinar ya no significa riesgo de vida. En correspondencia al aniversario que se avecina, deberíamos de renovar esta Navidad la intención de los Acuerdos de Paz, y detener de una vez por todas la confrontación que aún promueven sectores insatisfechos, ansiosos de animar el botín de la guerra y tocar los timbales como en Siria.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Bruce Springsteen regresa a Broadway en junio
noticia Europa Press/ EDIZIONES
Este gato vuelve a casa siguiendo sus propias huellas para no tocar la nieve

‘Little Cat‘ salió a un paseo por el jardín trasero de la casa de su dueña.

noticia Claudia Ramírez / elPeriódico
Vicepresidente participa en el Encuentro Nacional de Mancomunidades

Con el encuentro buscan llegar a consensos que beneficien a las localidades y les permitan recuperarse de las consecuencias de la pandemia y tormentas del año pasado.


De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

2-2. Goretzka salva a Alemania

otras-noticias

Toman muestra de ADN a adolescente sindicada en caso por asesinado de Sharon Figueroa

otras-noticias

El premio Peabody, nuevo galardón para “La Llorona”

otras-noticias

Publicidad