[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Dylan y Trump… ¡En el mismo año!

opinion

¿Qué valores prevalecerán en esta confrontación radical?

El nombramiento de Stephen Bannon como uno de los más encumbrados asesores ha desmentido las esperanzas de que lo mejor de Trump saldría a luz cuando fuese investido Presidente. Tiene una fea trayectoria: ha dado soporte a publicaciones misóginas, racistas, sustentadoras de la supremacía blanca. Hillary Clinton ganó el voto popular por más de un millón de votos. La nación está dividida en torno a una de sus más preciadas luchas: los derechos civiles.

El Nobel siempre ha tenido un peso político, ¿por qué Dylan? Cuando a finales de los años cuarenta fue publicada la novela On the road de Jack Kerouac, una gran multitud de jóvenes se sintieron identificados. Tanto, que juntamente con Howl, poema de Ginsberg, y Junkie, de William Burroughs, provocaron una gran sacudida. El surgimiento de la “generación Beat”, cambiaría la cultura predominante. On the road, es la memoria de un viaje, ¿por qué tanto impacto? Para ponerlo en una palabra, es un canto al desestablecimiento. Sí… el sueño americano se construyó sobre lo contrario: establecerse, hacerse rico, construir un establishment con ideas rígidas sobre la familia, la religiosidad, la virtud del trabajo duro. On the road predicaba lo contrario. Una vida de preguntas, una apertura a lo nomádico, a la independencia del dinero, a la virtud de escoger cada uno su propio camino, una liberación de los valores impuestos desde afuera. Para el establishment fue como veneno. Despectivamente, trastocaron el nombre “beat” por beatnik (en alusión al lanzamiento del Sputnik por los rusos), porque “esta gente” era tan peligrosa como los comunistas.

Ya para los años sesenta, el muro de los valores tradicionales tenía muchas grietas. Surge la contracultura en todo su esplendor. Un momento toral donde voces como la de Dylan eran voces de profetas. Fervorizaron el activismo político en favor de los derechos civiles. Estados Unidos hervía: marchas en contra de la segregación racial, insurrecciones contra la guerra de Vietnam, la liberación de la sexualidad, la píldora. Una verdadera revolución civil. Y aunque Dylan nunca reclamó ningún liderazgo, las letras de sus canciones iluminaron a aquella juventud que soñaba con permanecer “forever young”.

La semilla quedó sembrada y de allí surgió la sociedad que hoy resienten los “blue collar workers” estrato hiperconservador. ¿Qué pasará ahora? Si Trump se radicaliza lo suficiente, veremos resurgir un renovado activismo en favor de los valores de la contracultura. De hecho, la palabra separación se maneja ya en California y algunos de sus funcionarios amenazan con no obedecer las órdenes presidenciales si transgreden los principios que sembró la lucha por los derechos civiles. Y, por lo que parece, es el signo de la época. Una polarización de los valores, donde está en juego el devenir de “lo humano”.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Inicia éxodo de hondureños en busca del “sueño americano”

Más de una docena de caravanas han partido de Honduras desde octubre de 2018, pero han chocado con el muro y los despliegues de miles de guardias fronterizos y militares.

noticia Juan José Micheo Fuentes
Importancia del gobierno corporativo en las empresas

La Gerencia administra y maneja el negocio, el gobierno corporativo vela porque todo marche bien.

noticia Redacción
Una conmemoración del día del Cristo Negro distinta por el COVID-19

En la madrugada, mariachis dieron una serenata al señor de Esquipulas. Los feligreses veneran las imágenes del Cristo Negro, bajo medidas de sanidad.



Más en esta sección

La CC ordena al CANG convocar a segunda vuelta

otras-noticias

“El Chancle”

otras-noticias

Las entrañas del poder VI

otras-noticias

Publicidad