[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

Asesinos, soberbios y tontos

opinion

Los comunistoides de trago y de café, tergiversan la historia.

Si en aquella época –junio de 1954– hubiera existido una CICIG, el expresidente Jacobo Árbenz Guzmán no hubiera logrado el “dorado” exilio que escogiera (jamás dio plumazo alguno, por cierto, en ese exilio) sino que –sometido a la justicia– hubiera concluido en la cárcel –justo pago por sus crímenes– en cuenta el de los bienes mal habidos: más de 40 caballerías en plena costa sur –finca El Cajón– y un lujoso chalet-mansión, en Santa Clara, zona 10, –Pomona– la creme de la creme “bienes que habrían caído en comiso” o –si aplicáramos instituciones y terminología actuales– en “extinción de dominio”. 

En menos de seis años, de modesto capitán del Ejército, se desplazó no tan solo a terrateniente sino, también, a casa teniente –ambas categorías al máximo nivel.

Miembro que fue del Partido Comunista (su membresía  se le invoca ahora con la fábula de que no intentaba implantar el comunismo enGuatemala –es decir– la sangrienta tiranía que habría de conducir a lo imposible ¡Qué trágica utopía! sino –por el contrario– al capitalismo –embuste que permite la siguiente ironía: Lo del latifundio El Cajón y la mansión Pomona– bienes de los que se hizo para sí –era tan solo un primer paso para hacer capitalistas a los demás pero ya no tuvo tiempo de hacerlo con el resto: Latifundios y mansiones para todos… ¡Faltaba más!

Por lo general los sectores conservadores callan y permiten con su silenció que se vayan construyendo mitos y mentiras y, así, las más inconsistentes corrientes de opinión fabricadas por los comunistoides diletantes, los de trago y de café, ¡felices estos de su silencio e impunes! pero –como ya lo anticipé– se les acabó la fiesta: No les dejaré pasar ninguna mentira, ni con respecto al asesinato de Francisco Javier Arana, ni con respecto a los otros temas nacionales

Años y años de mentir hasta que les llegó el emplazamiento: ¿Fue destituido Francisco Javier Arana del cargo de Jefe de las Fuerzas Armadas? ¿Se libró orden de captura en su contra? ¿Fue esa supuesta orden de captura lo que quisieron ejecutar sus asesinos?

Si esto fuera cierto –lo han repetido hasta el hartazgo, como Goebbels (los extremos se tocan)– nada más fácil que ponernos a la vista el supuesto decreto de destitución y la supuesta orden de captura, lo que sus asesinos y los secuaces de sus asesinos no han podido hacer ni podrían hacer nunca puesto que jamás existieron.

Ah, y por cierto, ¿Sabía usted que Jacobo Árbenz Guzmán fue el Presidente que inauguró la falta de pago de la cuota del Estado al IGSS y que, por el contrario, fueron los presidentes Carlos Castillo Armas –también lo hizo el presidente Arévalo– los únicos que la han pagado? 

Espero tener tiempo para ahondar en ciertos aspectos del asesinato de Francisco Javier Arana puesto que no descarto que algunos de los que integraron el grupo que lo asesinara hayan creído –de buena fe– que se habían producido la destitución y la orden de captura y que no se hayan percatado de que, lo que se haría, sería asesinarlo, al parecer infiltrados los asesinos en el grupo. ¿Ajeno al plan de asesinato Alfonso Martínez Estévez? ¿Ajeno el chofer de María Vilanova, esposa del presidente Árbenz? ¿El propio Árbenz quien presenciaba el operativo desde El Filón, monte cercano al lugar del crimen? ¿Debo dejar de señalarse como asesinos a algunos de los integrantes del grupo que el 18 de julio de 1949, así, en cuadrilla, asesinó a Francisco Javier Arana? ¿Habrá algunos de los integrantes de la guerrilla, la surgida en 1960, cuyo idealismo absoluto les exima del error y otro tanto en el caso de quienes –dentro o fuera del Estado– la combatieron por encima de las leyes? ¿Un idealismo tal, el de Luis Turcios Lima, que pudiera pesar más que sus crímenes? (Quien no respeta una vida, ninguna respeta) ¿Algo más, a sus 24 años de edad –la del momento de su muerte– que haber asesinado?

Bueno es conocer y comprender el pasado pero no sustentado en fábulas y mitos y menos con el fin de azuzar el rencor puesto que el olvido.

(Continuará, cuantas veces sea necesario que lo haga).

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Redacción / Agencias / Univision
Transmisión EN VIVO de la toma de posesión de Joe Biden y Kamala Harris

 

noticia Evelin Vásquez*/elPeriódico
CC ordena al Colegio de Abogados convocar a elecciones en las próximas 24 horas
noticia AFP
Boris Johnson pospone viaje a India debido a la pandemia


Más en esta sección

La foto viral de Sanders recauda casi dos millones de dólares para caridad

otras-noticias

EE.UU. señala que sigue de cerca las actuaciones del Congreso

otras-noticias

Guatemala bajo la lupa

otras-noticias

Publicidad