[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

De nuevo, el círculo vicioso

opinion

Lo que es un disparate es seguir jugando al ratón y al gato.

Esta semana ha estado llena de columnas de opinión y reportajes que se oponen al aumento de impuestos, sin importar su sabor y forma. Desde los que demandan que la carga tributria aumente solamente por medio de mejor recaudación y lucha contra el contrabando, desde los que sienten que ya pagan mucho, desde los que nos les parece la propuesta del Ministro e insisten en sus propias reformas, desde los que piden que paguen el resto y no ellos, la tónica parece repetirse: resistencia a nuevos impuestos.

Existen opciones para mejorar la recaudación. Por ejemplo, si las empresas retuvieran anticipadamente el IVA, o un porcentaje del mismo, de los servicios profesionales y de los pequeños comercios, lograrían mejorar la recaudación. Se denomina retención. Un control estricto de las aduanas, mediante convenio con el Gobierno de los Estados Unidos, impactaría positivamente la recaudación. No amnistías fiscales pero facilidades de pago, también. Aún así, sería insuficiente. No se puede contribuir poco, en términos relativos internacionales, y esperar que el Estado haga frente a sus obligaciones constitucionales.

La otra cara de la moneda requiere también de cambios de fondo. La calidad del gasto público tiene que cambiar radicalmente. Sería tonto brindar más recursos para los sobreprecios de los medicamentos y la obra pública, los pactos colectivos lesivos, las plazas fantasmas y muchos más despilfarros de las instituciones públicas. Se debe promover el cambio profundo del sector público. Reformas de fondo y no solo de forma. Es un proceso que tomará años, pero que urge iniciar.

Por dónde empezar, sigue siendo la disyuntiva. Se requiere de acciones en cuatro planos diferentes, pero complementarios: cambios prácticos que fortalezcan la recaudación tributaria; aumentos de impuestos; reforma de fondo del sector público; y, una estrategia innovadora de uso de los recursos públicos. Esto último significa que sea la sociedad civil, mediante el liderazgo de las iglesias, sean quienes velen por el uso de los recursos de la reforma fiscal para combatir la pobreza extrema y la desnutrición en Guatemala. De nuevo el caso del municipio de Cahabón: ocho de cada diez personas viven en pobreza, uno de cada cuatro viven en extrema pobreza, pero no se le destina gasto público adecuado y para colmo ni se presenta el médico asignado al municipio desde hace siete años. El compromiso de los guatemaltecos debe ser aportar más, pero con la condición que su destino sea hacia los más pobres y que el dinero no sea manejado por medio de la tubería rota ni esté al alcance de los grupos de presión incrustados en el Estado. Dar más, para lograr más.

Lo que es un disparate es seguir jugando al ratón y al gato. Pedir más, pero introducirlo en tubería rota. O pedir que hasta que se repare toda la tubería, aumente la carga. Ni lo uno, ni lo otro. Guatemala necesita salir del círculo vicioso y esto requiere de mayores ingresos y de nuevas formas de gastarlo. Es tiempo de un círculo virtuoso.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Latinoamérica la región más golpeada por la deforestación
noticia AFP
Reaparece Ma, creador de Alibaba
noticia
5 minutos


Más en esta sección

Mingob desarrolla requisas en tres cárceles del país

otras-noticias

Alianza por la Reforma: Moto no puede ser juramentado hasta que se resuelvan las impugnaciones

otras-noticias

FECI presenta recurso contra solicitud de Moto en el caso Comisiones Paralelas 2020

otras-noticias

Publicidad