[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La Constitución debe aplicarse

opinion

La Constitución Política de la República se trata de una ley, como cualquiera.

La Constitución Política de la República es una ley como todas las leyes salvo por una diferencia: Es superior a todas las otras y superior, de tal manera, que debe ser la primera que se aplique sin que pueda aplicarse ninguna otra si es con ella incompatible.

Lo que quiero matizar es que no se trata la Constitución de un manual de buenas intenciones sino de una norma en todo el sentido de la palabra –exactamente igual que las otras pero superior a las mismas y que– en consecuencia es de aplicación obligatoria, por si sola, y por encima de todas las restantes.

No se trata la Constitución de un libro para ser venerado en un santuario, sino de un mandato que debe obedecerse, norma de observancia y de aplicación diaria en todo cuanto hacemos –la primera que debe estar en la mente de los jueces y la primera que se debe aplicar sobre las otras–. Todas las sentencias, en efecto, deben contener como el primero de sus sustentos, la Constitución Política de la República y –es más– deben citarla.

¿Cuál es el miedo?

Si la Constitución Política de la República se cumpliera, Guatemala sería distinta y por eso abogo porque el primero de nuestros esfuerzos se dirija a lo que casi jamás hemos intentado –quito el casi– y que puede sintetizarse así: cumplirla.

Nuestra norma constitucional –en Guatemala (de eso se trata este artículo, del cumplimiento y de la aplicación de la ley entre nosotros) prevalece sobre todas las leyes y sobre todos los tratados por cuanto que el Artículo 204 del texto constitucional zanja la citada preeminencia ordenando que los jueces (todos los jueces) en toda resolución o sentencia (no solo en algunas, sino en todas) observarán

–obligadamente– no porque se les venga en gana, sino porque deben hacerlo –el principio de que la Constitución Política de la República prevalece sobre cualquier ley o tratado.

A la luz de este artículo cabe responder a la pregunta ¿Sobre qué leyes prevalece? con la más clara y terminante de todas las respuestas: Sobre todas

–absolutamente sobre todas, sin excepción alguna– lo que incluye las propias leyes constitucionales, prevaleciente la Constitución sobre las mismas y también a la otra pregunta que, de igual forma, pareciera obligada ¿Y sobre qué tratados prevalece? con idéntica respuesta: Sobre todos los tratados, sin excepción alguna, lo que incluye los tratados y convenios internacionales ratificados por Guatemala en materia de derechos humanos, tratados y convenios –vale la pena recordarlo– que tienen vigencia entre nosotros, incluso sobre todas nuestras –salvo la Constitución– porque nosotros así lo decimos al momento de hacerlos leyes de la República tras seguir el proceso de ratificación establecido: Sin tal ratificación –nuestra ratificación– no tendrían estos tratados y convenios internacionales –por buenos y por “universales” que fueran– valor alguno.

Los tratados y convenios internacionales sobre derechos humanos –ratificados por Guatemala– prevalecen sobre nuestro Derecho Interno, tal y como lo manda el Artículo 46 de nuestra Constitución –Artículo que regula su jerarquía con respecto a todas nuestras normas, salvo la Constitución, puesto que la jerarquía de esta con respecto a todas las leyes y a todo tipo de tratados y convenios, no lo regula este Artículo, sino el 204.

Argumento final para que se comprenda la absoluta supremacía de la Constitución Política de la República es que esta puede modificarse tan solo por una Asamblea Nacional Constituyente o por el voto de las dos terceras partes del total de diputados que integren el Congreso y ulterior consulta popular, no existiendo posibilidad de que un tratado o convenio internacional –del género que fuere– pudiese contradecirla o modificarla.

La verdad es que ha valido la pena reflexionar un poco sobre la preeminencia de la Constitución sobre todas las leyes, tratados y convenios pero –sobre todo– lo que quiero matizar es que los jueces deben aplicar y citar la Constitución en todos sus fallos y comprender –reitero– que no es esta un manual de buenas intenciones o propósitos sino norma –la primera– que debe cumplirse y aplicarse.

El día en que la Constitución se cumpla se hará posible una Guatemala distinta –realidad viva– más allá del libro en el que pareciere aprisionada:

El Juez que no cumple la Constitución –tan tan claro como eso: prevarica.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Aperity, un nuevo software para los negocios

Grupo Sur realizó el lanzamiento del nuevo servicio Aperity, como parte de sus diferentes servicios de marketing que a la fecha se venden.

noticia Lorena Álvarez / elPeriódico
Diputados presionan para publicar Decreto 15-2020

Ayer se enviaron las cartas para solicitarle al presidente del Congreso la publicación para que cobre vigencia.

noticia
Por error confirman la 3ra temporada de The Mandalorian

The Mandalorian es un western espacial, que comienza cinco años después de los eventos de Return of the Jedi



Más en esta sección

Ejecutivo quiere terminar el año haciendo compras por excepción

otras-noticias

La portada del día

otras-noticias

La del monodelespacio

otras-noticias

Publicidad