[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La historia que se omite

opinion

Se les secuestró y se les retuvo, hasta su muerte.

Yago Pico de Coaña publicó un artículo que firma como Embajador de España y en el cual afirma que el Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala (1996-2000) habría “pedido” excusas al gobierno y al pueblo de España por lo actuado por nuestras autoridades en los sucesos del 31 de enero de 1980 lo cual es inexacto por cuanto que no les “pidió” disculpas sino que, por el contrario, se las dio.

La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas establece que las autoridades del país receptor no pueden ingresar a los recintos de las Misiones diplomáticas en él acreditadas sin la autorización del Jefe de Misión, siendo el caso que nuestras autoridades, no solo ingresaron sin permiso sino contra su tajante oposición.

También establece que los funcionarios diplomáticos deben abstenerse de intervenir en los asuntos internos del país receptor y mucho se ha dicho que el Embajador de España, de ese entonces, habría invitado a connotados juristas guatemaltecos –dos de ellos exaltos funcionarios de gobierno (Vicepresidente y Canciller) para que asistieran a su sede sabedor de la “toma” que se haría y del secuestro.

Si las autoridades guatemaltecas hubiera acatado la citada Convención, es posible que la tragedia no se hubiera producido, tal y como no se hubiera dado la muerte de víctimas inocentes si no hubieran sido secuestradas: María Teresa de Villa, Ruiz Del Árbol, Mary Wilkin, Lucrecia Anleu, Molina Orantes…

Nunca fue probada la participación del Embajador en el secuestro, participación esta que jamás se sometiera a juicio alguno extremo imposible entonces no solo por la inmunidad diplomática sino por nuestra ineficiente administración de justicia e imposible, ahora, cuando ya fallecido.

Sea cierta o no la citada participación, carecían nuestras autoridades de derecho alguno para actuar como lo hicieron.

Se omite señalar y es importante hacerlo ¿por qué la maña de omitirlo? que los “pacíficos” ocupantes se encontraban armados –armas de fuego y bombas molotov incluidas y que eran dirigidos por un comando de estudiantes, extremo confirmado por el único testigo de los hechos– Mario Aguirre Godoy: víctima y único testigo del secuestro. 

Preso de emoción dice Yago Pico de Coaña que el gobierno de Guatemala –al momento de ocurrir los hechos –era un gobierno “de facto”– gobierno “de facto” con el cual el suyo, democrático –me permito hacer la observación– sostenía relaciones y afirma –asimismo– que el Presidente de Guatemala estaba enloquecido, situación que –de ser cierta– le eximiría de responsabilidad penal –apreciación que no comparto.

 Afirma, y esto ya raya en la novela, que el citado expresidente habría dicho, refiriéndose a Molina Orantes y a Cáceres Lenhoff: “No importa ellos también deben de estar de acuerdo con los guerrilleros. Sáquenlos a cómo dé lugar” –frase que le pintaría como idiota puesto que solo en la idiotez podría concebirse un contubernio semejante y, de igual forma, una orden de matarlos.

Se propone finalmente, en el artículo, la categoría jurídica del guerrillero “de verdad”, a lo que cabe preguntar ¿hay, acaso, guerrilleros “de mentiras”? así como la tesis de que todos en Guatemala hubieran podido ser supuestos subversivos –apreciación que aplastan los resultados electorales en los que el pueblo, con su voto, ha reducido todo cuanto suene a subversión al límite mismo de la nada.

Concluyo: Si se pretende hacer historia, hágase historia y no novela. Si se pretende calificar jurídicamente, hágase Derecho y si se quiere hacer apreciación política, renúnciese a los sesgos.

Debe darse al inicio de los hechos su justa dimensión, la del secuestro, sin que pueda ser “pacífica” la “toma” de una sede diplomática, sus invasores armados..

Por lo demás, bastante nuestro dolor para que se siga hurgando en él ¿con qué derecho? y, si de hurgar se trata, bastante oficio habría para el columnista si se interesase por la viga inmensa de lo propio.

Por lo demás, si la intención es que la tragedia no vuelva a repetirse –loable intención– importante es también que nada se repita: ninguna “toma” de misiones diplomáticas, la gente armada, ni secuestros: los rehenes reducidos a nivel de mercancías y sometidos a riesgos que no les corresponden,

Quien justifica un crimen ¿por qué somos tan dados a olvidarlo? los justifica todos.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
El aire acondicionado portátil de Sony te mantendrá fresco en cualquier clima
noticia AFP
Cinco cosas que hay que saber sobre la vacuna de AstraZeneca/Oxford

La vacuna del covid-19 desarrollada por los británicos AstraZeneca/Oxford, cuyo retraso respecto a las entregas previstas provocó un conflicto con la Unión Europea, es barata y fácil de almacenar. Éstas son algunas de sus principales características:

noticia Sputnik
Casi 40 muertos por un accidente y una estampida en Israel

De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

Lote de vacunas donadas por México ingresará este jueves

otras-noticias

Un tiburón blanco sorprende a un ave descuidada devorándola entre sus fauces

otras-noticias

Francia, por el primer puesto

otras-noticias

Publicidad