[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

La contundente derrota del rompimiento del orden constitucional

opinion

Guatemala optó por la vía electoral y el cumplimiento de la Constitución y de las leyes.

Algunos analistas no han querido ver en el resultado de estas elecciones la contundente derrota de los golpistas que pretendían que estas fueran postergadas o bien, que contra mandato expreso de la ley, se introdujeran reformas a un proceso electoral ya convocado –versión light del rompimiento constitucional– para decirlo más claro –golpe de Estado– que se pretendía –así como de la inconstitucional instalación de un gobierno “provisorio” que nos gobernaría por dos años (versión heavy de ese golpe o rompimiento. ¿De dónde pretendían sacar, por cierto –más allá del bien y del mal– a los “virginales gobernantes?

Constituyeron también las elecciones un contundente revés para quienes llamaron a que no se participara en las mismas –las elecciones, “una ruleta rusa”– sin comprender que su no celebración hubiera constituido algo bastante más certero: un tiro directo a la cabeza. (Ni más ni menos que el asesinato o suicidio de la democracia).

Puede hablarse de un revés recibido, de igual forma –por quienes propugnaban por los votos en blanco o votos nulos– “como una expresión de rechazo” –pontificadores que se quedaron en la penosa desventaja de nueve votos válidos por cada voto nulo (contados, como nulos, incluso los en blanco).

Pareciera ser este un buen momento para prevenir que si por una reforma de la Ley Electoral y de Partidos Políticos se le diera al voto nulo un valor determinado –es decir, si se estableciera, por ejemplo, que si su número superase al de los válidos, se habrían de repetir las elecciones– se haría absolutamente necesario que en las papeletas se estableciera una casilla especial, la casilla del voto “nulo”, como que si se tratara de un candidato más, a efecto de que este voto “nulo” –ya con valor determinado– no se confunda con aquellos que se dan por simple error.

Los clamoritistas, es decir, los medidores del “clamor popular”, lo que de momento hacen por sí mismos, a falta del clamorímetro –aparato que aún no se ha inventado y que mediría el “clamor popular”, momento, por momento, se convirtieron en agoreros del fracaso, desvirtuando las elecciones a celebrarse y, por igual, a todo candidato –pontificando que no existía interés de la población por celebrarlas– “el clamor popular se oponía a la celebración de las mismas” y que se darían –en consecuencia, dominantes– la abstención y el voto nulo.

Pues aquí está tu desinterés y aquí está tu voto nulo, tal la contundente respuesta de los electores que acudieron a las urnas electorales y derrotaron, así, al voto nulo –incluido el voto en blanco, en proporción de nueve a uno–.

El “clamor popular” no reconocía que existiese ningún candidato válido pero los electores, por el contrario, encontraron múltiples opciones y escogieron.

¿Dónde, entonces, la abstención? ¿Dónde, pues, el voto nulo?

No existe ninguna otra forma mejor para medir el “clamor popular” que el voto y –esta vez– en votos ha podido expresarse inequívoco, el clamor popular –sin necesidad de intérpretes que, abusivamente, se arrogan– para sí –lo que corresponde al pueblo– hablar, por el pueblo, los “intérpretes” diciendo, por el pueblo, lo que el pueblo no ha dicho y que puede decir, por sí mismo, a través de su voto.

En estas elecciones se ha expresado Guatemala por la paz y por la vigencia plena del orden constitucional establecido ¿Para qué la Constitución y las leyes, si estas no se cumplen? y ha repartido –como en toda democracia y de conformidad con su soberano parecer– premios y castigos.

En estas elecciones ha expresado el pueblo soberano que espera el cambio de gobierno –de conformidad con el orden constitucional establecido ni un día antes, ni uno después– el 14 de enero de 2016, espaldarazo para el Presidente que asumió el mando, de conformidad con la ley, y para el gobierno que, de conformidad con la ley, llame a acompañarle.

Esta es la respuesta, tajante, dada por el pueblo: la lucha en contra de la corrupción, absoluta, como debe ser, debe hacerse con la ley en la mano que, quien combate el delito con delitos, se hace igualmente delincuente.

El clamor popular del pueblo –no el mediático– clamor ya expresado en votos –no era–, pues, por la destrucción del orden constitucional –el pacto de paz social que existe entre nosotros– sino por su debido cumplimiento.

A través del voto pudo decir el pueblo de Guatemala exactamente lo que quiere, incluso, la necesidad de que los diputados que integran el Congreso de la República se manejen por consenso, obligados a hacerlo por su composición equilibrada, la composición por este decidida.

Por un voto se gana o se pierde una elección y estamos, hoy, a 47 días de la segunda vuelta electoral, el domingo 25 de octubre, ni un día antes, ni uno después.

Ejemplares las protestas que antecedieron al 6 de septiembre, ejemplar la ponderación y el respeto de las autoridades por las mismas y –ejemplo de ejemplos– el civismo de guatemaltecas y guatemaltecos, y su sabiduría, ante las urnas –ningún “Estado fallido”– todas las instituciones funcionando. Amén.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Duque pide retirar reforma tributaria que provocó masivas protestas en Colombia
noticia AFP
Chilenos redescubren sus cerros y su gusto por el aire libre en la pandemia

El ritmo de agobio y apuro que caracterizaba a Santiago, como a todas la grandes urbes, se frenó por la pandemia y obligó a su población a redescubrir una ciudad con cerros para el trekking, un clima idóneo para terrazas y calles que se adaptan a las ciclovías.

noticia AFP
Johnson & Johnson pide autorización para su vacuna en EE.UU.

De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

Carl Nassib, el primer jugador homosexual en la NFL

otras-noticias

Otorgarán línea de crédito por US$100 millones para mipymes centroamericanas

otras-noticias

Chile empata pero se clasifica

otras-noticias

Publicidad